Jugadoras de Irán rompieron su silencio y cantaron el himno nacional en la Copa de Asia
Las seleccionadas del cuadro persa entonaron la canción nacional antes del duelo frente a Australia, marcando un contraste con la protesta realizada en el debut.
Las seleccionadas del cuadro persa entonaron la canción nacional antes del duelo frente a Australia, marcando un contraste con la protesta realizada en el debut.
Las futbolistas de la selección de Irán rompieron este jueves su silencio y cantaron el himno nacional antes del inicio del partido por la Copa de Asia contra Australia. Las deportistas, que el pasado lunes evitaron entonar la canción en el debut ante Corea del Sur, realizaron esta vez un gesto similar a un saludo militar mientras se escucharon silbidos desde las gradas en Sydney.
La delegación iraní, compuesta por jugadoras y cuerpo técnico, se sumó al acto oficial con una mano sobre el corazón y otra en la sien. Este cambio de postura ocurrió luego de las declaraciones de la futbolista iraní Sara Didar, quien manifestó la profunda preocupación del plantel por la situación bélica que atraviesa su nación.
A las afueras del Estadio Gold Coast, en la región de Queensland, decenas de personas se manifestaron para exigir la libertad de las mujeres en Irán. El organizador de la protesta, el iraní Hesam Orouji, denunció que las deportistas enfrentan presiones externas. "Estamos aquí para apoyar al equipo porque el régimen iraní las obliga y utiliza para normalizar el régimen", afirmó el activista en Australia.
La participación del equipo persa en la Copa de Asia, la primera desde el año 2002, se desarrolló bajo un contexto de extrema violencia en su país de origen. Los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní dejaron al menos 1.097 civiles fallecidos, según reportes de organismos de derechos humanos internacionales, incluyendo a 181 menores de edad en diversas regiones de Irán.
El gobierno de Irán respondió a las ofensivas con ataques hacia Israel y países aliados como Kuwait, Arabia Saudita, Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos. En medio de esta crisis humanitaria, la clasificación de las jugadoras a la cita en Australia fue valorada por activistas de igualdad de género como un desafío a las restricciones impuestas por el régimen islámico en Asia.