Ante los cuestionamientos por el incumplimiento de la regla fiscal, la ministra secretaria general de Gobierno, Camila Vallejo, destacó este lunes el esfuerzo de la actual Administración por ordenar las arcas públicas tras el complejo escenario recibido al inicio del mandato.
"No nos olvidemos de todo lo que tuvimos que hacer fiscalmente para cuadrar y ordenar la caja fiscal después de un sobrecalentamiento de la economía que nos llevó a una inflación del 14%", recordó la vocera de La Moneda, tras la divulgación del Informe de Finanzas Públicas que situó el déficit fiscal estructural de 2025 en un 3,55%, una cifra que triplica la meta inicial del 1,1% establecida en el Presupuesto.
Para Vallejo, el foco no debe estar únicamente en el déficit de cierre, sino en el ahorro estructural que heredarán las nuevas autoridades que asumirán el próximo 11 de marzo.
"Este Gobierno garantizó el menor aumento de la deuda pública de los últimos cuatro Gobiernos al menos. Eso significa que estamos reduciendo los costos asociados a pagos de las tasas de interés por concepto de deuda a la futura administración. Estamos hablando de un ahorro de alrededor de 1.000 millones de dólares anuales por no tener que pagar más intereses de deuda gracias a que disminuimos o tuvimos el nivel más bajo de aumento de deuda gracias a la responsabilidad fiscal de este Gobierno", señaló la secretaria de Estado.
"Ese gasto contenido y menos crecimiento de deuda es evidentemente la demostración de que hay una responsabilidad fiscal que va a garantizar que el próximo Gobierno disminuya los gastos por intereses", insistió.
Falla en el "termómetro"
Desde la Dirección de Presupuestos (Dipres), su titular, Javiera Martínez, dijo a Diario Financiero que "el desvío del balance efectivo se explica totalmente por un desvío en los ingresos, pues el gasto fue 1% del PIB más bajo de lo que estaba calculado cuando se ingresó el Presupuesto 2025".
No obstante, en T13 Radio, reconoció que la regla de balance estructural "no está siendo un buen termómetro para medir la situación de cuánto es estructural o efectivo en término de los ingresos".
Desde el mundo académico, el economista Gonzalo Escobar, profesor de la Universidad Andrés Bello, explicó a Cooperativa que este indicador intenta "limpiar" los ingresos del ciclo económico.
"El balance estructural lo que mide son principalmente los ingresos menos los gastos fiscales, pero limpios del ciclo económico; es decir, sin considerar el ciclo económico, la evolución del PIB. Por lo tanto, considera solamente lo que son los ingresos provenientes del cobre", detalló el experto.
"Tú podrías tener ingresos altos provenientes del cobre y, si sigues manteniendo el mismo nivel de gasto, puedes seguir teniendo un déficit estructural", advirtió el académico.
Crítica empresarial
Con el traspaso de mando a la vuelta de la esquina, la mirada del gran empresariado es crítica y pesimista respecto al punto de partida del próximo Gobierno.
La presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, calificó de "no realista" la meta del 1,1% de déficit proyectada para el Presupuesto 2026.
Para la líder gremial, el ajuste del gasto no fue proporcional a la caída de los ingresos durante el último año, lo que deja a Chile en una posición vulnerable. "Esto refleja que el punto de partida este 2026 es mucho más débil de lo que se anticipó y que el esfuerzo requerido será mucho mayor. Eso deja a la nueva Administración un escenario fiscal muy estrecho", alertó Jiménez.
La preocupación de la CPC es compartida por el Consejo Fiscal Autónomo (CFA). En las actas de sus últimas sesiones, el organismo técnico manifestó que las cifras de cierre confirman sus advertencias previas sobre un desvío adicional al estimado por la Dipres a finales de 2025.