Los ministros franceses de Justicia e Interior, Gérard Darmanin y Laurent Nuñez, viajaron a Marsella una semana después del asesinato del hermano de un activista antidrogas que se encontraba amenazado por la mafia del narcotráfico.
El narcotráfico es "una amenaza que mata a muchísimas personas y es al menos equivalente a la del terrorismo ", dijo Darmanin en declaraciones a la prensa en la ciudad portuaria del Mediterráneo, donde anunció que se reforzará el número de jueces y fiscales abocados a esta tarea.
La batalla contra las mafias del narcotráfico, "que generan entre 5.000 a 6.000 millones de euros en dinero liquido", es "muy, muy dura", añadió Darmanin, quien junto a Nuñez se reunió con la familia del joven fallecido por disparos a quemarropa a plena luz del día el pasado 13 de noviembre.
El gobierno de Sébastien Lecornu es "bien consciente de que hay que hacer mucho más" en esa lucha, señaló Nuñez, al estimar que el asesinato de Mehdi Kessaci, de 20 años, es "un crimen destinado a infundir miedo y dirigido contra la República y el Estado".
Este combate es "permanente" y "es una batalla que estamos determinados a llevar a cabo", aseguró el ministro del Interior, que prometió visitar todos los meses Marsella, la segunda ciudad más importante de Francia, para asegurarse "de la correcta puesta en marcha de todos los dispositivos" de seguridad.
"Hay 2.000 personas vinculadas a la mafia de Marsella que han sido acusadas formalmente y 900 en prisión preventiva", recordó.
Según el diario Le Parisien, el asesinato de Mehdi Kessaci podría haber sido encargado por el líder de la organización criminal DZ, Amine O., actualmente en prisión y al que los investigadores definen como "sanguinario, demente e implacable".
El alcalde de Marsella, Benoît Payan, alertó, por su parte, sobre la escasez de policías en su ciudad: atribuyó la nueva ola de violencia a la insuficiencia de agentes en la ciudad.
Para el sábado está previsto que se celebre una marcha por las calles de Marsella en homenaje a Mehdi Kessaci.
Su hermano, Amine Kessaci, de 22 años, vive bajo protección policial desde agosto pasado, e hizo el jueves un llamado a los franceses para que se reúnan frente a sus ayuntamientos y guarden un minuto de silencio en homenaje a Mehdi.
"Cuantos más seamos, más garantizada estará nuestra seguridad", insistió, porque "no se puede matar a todo un pueblo, no se puede matar a toda una nación", afirmó el joven, que con solo 17 años, fundó una asociación para ayudar a las familias de las víctimas del narcotráfico, justo después de que mataran a su hermano mayor.
"El capitalismo criminal es una de las fuerzas más poderosas del mundo"
"Francia se encuentra en una situación dramática porque ignoró el problema del narcotráfico durante treinta años", declaró en una entrevista al Le Figaro el escritor napolitano Roberto Saviano, mundialmente conocido por su libro "Gomorra", sobre la mafia napolitana, publicado en 2006, y que lleva dos décadas bajo protección policial.
Para Saviano, "es fundamental comprender que la lucha contra el crimen organizado es una lucha global, ya que el capitalismo criminal es una de las fuerzas más poderosas del mundo".
En tanto, el presidente Emmanuel Macron arremetió el miércoles contra la parte de "la clase media de los centros urbanos que financia a los narcotraficantes" a través de su consumo de drogas.
"No podemos lamentar las muertes y, al mismo tiempo, seguir consumiendo drogas por la noche después del trabajo", enfatizó el jefe de Estado, que subrayó también "la importancia de una política de prevención y sensibilización" para reducir el consumo, y "la necesidad de un enfoque interministerial, desde el ámbito local hasta el internacional" para luchar contra el narcotráfico.