Un total de 183 personas fueron arrestadas en Palermo, la capital de Sicilia (Italia), en una importante operación de las fuerzas de seguridad que desarticuló un nuevo intento de reconstruir la cúpula de Cosa Nostra, la mafia siciliana, en esta provincia.
Los detenidos en la maxioperación, en la que participaron 1.200 carabineros, están acusados de asociación criminal de tipo mafioso, intento de homicidio, extorsión agravada con métodos mafiosos, tráfico de drogas, uso y posesión de armas y juego ilegal, informó la policía militarizada.
Los protagonistas de la última reorganización son una vez más los jefes liberados tras los años pasados en prisión, como Tommaso Lo Presti, Nunzio Serio, Guglielmo Rubino y Cristian Cinà, entre otros.
Las pesquisas localizaron la presencia de teléfonos móviles encriptados en las cárceles, donde los jefes mafiosos detenidos, gracias a dispositivos altamente sofisticados, podían comunicarse con el exterior e incluso organizar cumbres por videollamada.
Gracias a los teléfonos móviles, los padrinos pudieron crear auténticos chats grupales con otros mafiosos, algunos libres, otros en prisión, para hablar tranquilamente de sus negocios, según los medios locales.