"Queremos vivir, no queremos morir": es el grito de desesperación de Wafae, cuyo pequeño hijo, Abdulah, padece cáncer al igual que los otros 12 niños y niñas procedentes de la Franja de Gaza que partieron este miércoles de El Cairo a Zaragoza para recibir tratamiento en España.
Estos niños acudieron a la Base Aérea de Asharq en El Cairo con equipaje ligero, pero lleno tanto de ilusión como de tristeza, porque aguardan recuerdos imborrables de lo que vivieron en Gaza, un lugar donde la vida se ha vuelto "insoportable", según narraron a EFE.
Con la esperanza de volver a Gaza pero ya sanos, fueron evacuados desde El Cairo, acompañados de 23 familiares en un avión militar fletado por el Gobierno eslovaco.