El presidente de transición de Perú, José Jerí, sostuvo una segunda reunión fuera del Palacio de Gobierno, y de la agenda oficial, con el empresario chino Zhihua Yang, tras un primer encuentro que, al ser revelado la semana pasada, generó gran polémica y pedidos de investigación en su país.
El programa "Cuarto Poder", de la cadena local América Televisión, mostró este domingo imágenes de una cámara de seguridad en las que se ve a Jerí con lentes oscuros y hablando por teléfono en una tienda de artículos propiedad del empresario chino, en el centro histórico de Lima, que, según la información, había sido clausurada poco antes por la municipalidad de la capital peruana.
Según el reportaje, la reunión se produjo el pasado 6 de enero y el mandatario llegó junto con un miembro de su seguridad y una acompañante hasta el local, donde ya estaba Zhihua Yang y dos de sus trabajadores.
"Cuarto Poder" aseguró que intentó obtener una versión oficial sobre todos los encuentros que ha sostenido Jerí con el empresario chino, pero no recibió una respuesta.
Sin embargo, el también programa dominical "Punto Final", de la cadena Latina, informó que el área de prensa de Palacio de Gobierno le respondió que esta reunión se dio porque Jerí "quería comprar caramelos chinos".
"Punto Final" reveló el domingo 11 de enero que el gobernante había sostenido una primera reunión fuera de registro con Zhihua Yang en un chifa (restaurante de comida chino-peruana) de Lima, a la que acudió a bordo de un vehículo oficial y cubierto con una capucha blanca.
La Presidencia informó en ese momento que ese encuentro ocurrió el 26 de diciembre y que conversaron sobre la celebración del Día de la Amistad Perú y China, que se celebrará el próximo 1 de febrero.
Jerí acusa "historias irreales"
Al respecto, el gobernante publicó durante la madrugada del domingo un mensaje en video en las redes de la Presidencia en el que se disculpó por haber ido con una capucha a esa reunión y reiteró que colaborará con las investigaciones que se hagan de este caso.
Jerí lamentó que su participación en ese encuentro "haya dado pie a generar suspicacias y dudas" sobre su comportamiento "y que además haya generado la creación de historias irreales de todo tipo que no tienen ningún tipo de asidero", según dijo.
Aseguró que acudió al local junto con el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, y su escolta, ya que conocía al empresario chino, quien es gerente de una hidroeléctrica, una constructora y una importadora de productos chinos que tienen como domicilio fiscal el mismo lugar en el que funciona el chifa.
El pasado viernes, el congresista Héctor Valer, portavoz del partido derechista Somos Perú, en el que también milita Jerí, acusó al jefe de Estado de ser parte de un "engranaje de corrupción" y pidió que la Fiscalía le abra una investigación.
La Comisión de Fiscalización del Congreso peruano inició el último martes indagaciones preliminares y decidirá en los próximos días su invitación para que el gobernante presente un informe sobre el encuentro.