A contrapelo de lo establecido por el Gobierno en su proyecto, la Comisión de Constitución de la Cámara incorporó una excepción para la disolución de asociaciones de funcionarios dispuesta en la reforma constitucional a Gendarmería.
El texto señala que, en un plazo de 12 meses desde la entrada en vigencia, el Presidente de la República deberá enviar al Congreso otro proyecto para crear el Servicio Especializado de Reinserción Social, en el cual se permitirá que personal no uniformado pueda organizarse en asociaciones gremiales.
Este aspecto fue lo más debatido durante la votación en particular de este martes, oportunidad en que los diputados aprobaron una indicación que, si bien mantiene la norma general de disolución, señala que "sólo se va a aplicar la excepción a asociaciones ya existentes con funcionarios no uniformados", indicó la presidenta de la comisión, Javiera Morales (Frente Amplio).
"En caso de que alguna de las agrupaciones que subsistan en base a esta excepción incorporen a algún funcionario uniformado, pasarían a la regla general y por tanto, tendrían que disolverse", puntualizó la oficialista.
Frente a este resultado, el ministro de Justicia, Jaime Gajardo, planteó: "Nosotros pensábamos que era mejor no hacer excepciones, entendiendo que el día de mañana, cuando se cree el Servicio de Reinserción Social, no habrá ninguna incompatibilidad para la creación de asociaciones para el personal no uniformado, que cumple funciones de reinserción".
La postura del secretario de Estado fue apoyada por el diputado opositor Andrés Longton (RN): "Lamento que los parlamentarios de Gobierno no estén apoyando a su ministro. Sigue el ánimo de que las asociaciones continúen, que son incompatibles con las fuerzas de orden y seguridad".
De todos modos, el resto de la iniciativa fue visado en consonancia con lo que propuso el Ejecutivo: por ejemplo, el director de la institución no podrá ser candidato a parlamentario; Gendarmería pasará a formar parte de las fuerzas de orden y seguridad, como Carabineros y la PDI; se declarará como una institución profesional, jerarquizada y disciplinada, obediente y no deliberante, y la incorporación a la planta sólo podrá hacerse a través de sus propias escuelas.
De este modo, la reforma quedó lista para su votación en la Sala de la Cámara, cuando el Ejecutivo espera que quede despachada antes de terminar la Legislatura.