La subsecretaria general de Gobierno, Nicole Cardoch (PS), respondió en Cooperativa a las críticas de la oposición, que cuestionó que el Ejecutivo tildase como un "precedente grave" el fallo del Tribunal Constitucional que destituyó a la senadora socialista Isabel Allende, en el marco de la fallida compraventa estatal de la casa de su padre, el expresidente Salvador Allende.
El órgano adoptó por una amplia mayoría el histórico fallo el jueves, ya que la parlamentaria -hija del otrora jefe de Estado- era copropietaria del inmueble que el Fisco pretendía comprar para convertirlo en un museo patrimonial.
Frente a esto, la vocera Aisén Etcheverry; el ministro del Interior, Álvaro Elizalde; y su par de Justicia, Jaime Gajardo, manifestaron que la destitución de Allende es "un precedente muy grave", lo que hizo surgir las críticas de la derecha.
En este escenario, Cardoch reiteró que "la oposición debió haber escuchado lo que dijeron nuestras autoridades de principio a fin: el Gobierno respeta la decisión del TC, aunque evidentemente la lamenta".
"El 'precedente grave' se refiere a que nunca, desde el retorno a la democracia, se ha destituido a una senadora electa democráticamente, por lo que el Gobierno constata un hecho inédito", afirmó la subsecretaria de la Segegob.
"Las interpretaciones o sobreintepretaciones hacia una palabra o una frase ocupada es estar buscando explicaciones donde sólo se constata un hecho lamentable", concluyó Cardoch.
Naranjo: Uno espera es que haya "cabezas calientes" pidiendo divisiones
Ante toda la polémica, el diputado Jaime Naranjo, exmilitante socialista, llamó a la unidad del oficialismo y no dividir el sector, ya que, "los desafíos que tiene el Presidente Boric y que tenemos en el campo electoral este año nos obliga a estar unidos y enfrentar todos los procesos que vienen".
"Uno lo único que puede esperar es que por lo menos al interior de las fuerzas que apoyamos al gobierno, no aparezcan 'cabezas calientes' pidiendo divisiones, pidiendo el retiro del gobierno del Partido Socialista o algunas cosas de esa naturaleza", sostuvo.
De todas formas, reconoció que en la compraventa de la casa Allende "hubo errores garrafales en todo este proceso, que reitero, todos quienes participaron de ese proceso deben asumir sus responsabilidades y pareciera ser que aquí no todos la han asumido".