El cardenal y arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, se sumó este viernes a la controversia por la designación de Judith Marín (Partido Social Cristiano) como futura ministra de la Mujer y Equidad de Género del Gobierno del Presidente electo, José Antonio Kast.
A través de su cuenta en X, la máxima autoridad de la Iglesia Católica chilena respaldó la tesis de una "cancelación" por motivos religiosos, luego de que el diputado y jefe de la bancada democratacristiana, Héctor Barría, denunciara una supuesta "canutofobia" contra la próxima secretaria de Estado, que profesa la religión evangélica.
"Discriminar o cancelar a una persona por la fe que profesa es inaceptable. Es un acto de intolerancia que daña la convivencia, socava el derecho a profesar una fe y la democracia. Chile es un país laico, por cierto, pero no antirreligioso. La intolerancia de los tolerantes daña", escribió de madrugada Chomali, cuya hermana, May Chomali, también fue designada en el gabinete de Kast, como ministra de Salud.
El foco de la controversia
Desde el oficialismo, las críticas persisten bajo el argumento de que la fe de Marín podría interferir en políticas públicas y derechos adquiridos. Sin embargo, para el entorno del Gobierno electo, estas aprensiones representan una contradicción de quienes promueven la tolerancia.
La presidenta del Partido Social Cristiano, Sara Concha, salió al paso de los cuestionamientos en Cooperativa, negando que la futura ministra busque "retroceder en derechos", como el aborto en "las tres causales establecidas por ley".
La dirigente enfatizó la "capacidad de liderazgo y vocación de servicio" de la futura ministra, asegurando que su gestión priorizará temas como la "empleabilidad femenina, de los que no se hizo cargo el Gobierno autoproclamado como feminista" de Gabriel Boric, donde a su juicio primó "un sesgo ideológico".