La Corte de Apelaciones de Rancagua condenó al Servicio de Salud de O'Higgins a pagar 300 millones de pesos a modo de indemnización por una negligencia médica que dejó con secuelas neurológicas permanentes a una guagua nacida en el año 2013.
En un fallo unánime, la Primera Sala del tribunal de alzada confirmó una sentencia dictada previamente por el Segundo Juzgado Civil de Rancagua, pero con algunos ajustes: elevó a 80 millones de pesos la indemnización destinada a la madre; y fijó en 40 millones la del padre, y en 180 millones la del propio niño afectado.
"La atención médica otorgada por el Hospital Regional de Rancagua, que forma parte de la red asistencial del Servicio de Salud de O'Higgins, fue entregada de forma a lo menos deficiente y con un excesivo retardo, pese a conocer los síntomas del feto, mismos que fueron advertidos en el preciso momento en que se le realiza la pertinente evaluación médica, (...) sin que exista justificación certera para tal tardanza", consigna el fallo.
"Sufrimiento fetal"
Detalla que "desde las 16:35 horas (de la jornada del parto) existía la indicación de interrupción del embarazo, que (no obstante) se demoró sin justificación médica hasta las 21:05 horas, cuando se interrumpe por operación cesárea (...) con el nacimiento de un recién nacido deprimido".
"Es decir, transcurrieron aproximadamente 4 horas y 30 minutos durante las cuales el feto estuvo en condiciones adversas conocidas por el personal sanitario, dentro del contexto diagnóstico de lo que se definía pretéritamente bajo el diagnóstico de 'Sufrimiento Fetal'", precisa.
El perjuicio causado al niño "se encuentra suficientemente acreditado a partir del dolor físico derivado del sufrimiento fetal y de las consecuencias médicas irreversibles que le generó la cesárea tardía".
En tanto, informes sicológicos dieron por ciertas "las consecuencias psicológicas y aflicciones sufridas por ambosprogenitores como consecuencia de las aflicciones médicas postparto sufridas por su hijo, (...) todo lo cual les ha generado un costo emocional altísimo y una alteración permanente en sus condiciones de vida", que ahora exigen "coordinar sus tiempos para asistir junto a su hijo a la Teletón".