CGE denunció que en 2024 fueron robados 225 kilómetros de cables de cobre desde sus instalaciones entre las regiones de Arica y Parinacota y La Araucanía.
El año pasado, si bien se redujeron los episodios en número, se exhibió un aumento de 14% en la cantidad de cable sustraído. Las bandas delictuales también han afectado equipos, como el caso ocurrido en la localidad de Coya, comuna de Machalí, región de O'Higgins, donde una banda organizada robó cables y desmanteló el generador instalado por CGE en la localidad, dejando a cerca de mil hogares sin respaldo en caso de interrupciones de suministro. Los daños provocados fueron superiores a los 500 millones de pesos.
"El robo de cables eléctricos ha tenido un aumento exponencial en los últimos años y es necesario que las autoridades refuercen medidas ante un delito que ha cambiado su comportanmiento y se ha hecho más violento", enfatizó Matías Hepp, director de operaciones de CGE.
Para tener una dimensión de la extensión del delito, la cantidad de cable robado cubriría la distancia entre Santiago y Los Vilos o casi el trayecto completo de Santiago a Talca.