La Región del Biobío enfrenta una crítica jornada este viernes debido a un sistema frontal que ha traído intensas precipitaciones y actividad eléctrica a las áreas recientemente afectadas por los incendios forestales.
Ante el riesgo de remociones en masa y el peligro para quienes permanecen a la intemperie, el Senapred emitió una alerta SAE preventiva a las 7:30 horas.
"Estamos con intensas precipitaciones. Se declaró una alerta SAE preventiva para que las personas se pongan a resguardo a propósito de la tormenta eléctrica que se está sintiendo en varios sectores", dijo el delegado presidencial regional, Eduardo Pacheco, a El Diario de Cooperativa.
La preocupación se concentra en familias de Penco, Tomé y Lirquén que aún pernoctan en carpas o estructuras precarias.
Pacheco instó a la población a utilizar la red de albergues y aseguró que existen garantías de seguridad para sus viviendas.
"Lo que busca la alerta preventiva es que las personas se pongan a resguardo y no estén a la intemperie. Hemos dispuesto buses de acercamiento operando desde las 7:30 para que las familias se trasladen a los albergues", detalló, añadiendo que Carabineros y las Fuerzas Armadas patrullan las zonas evacuadas para resguardar las pertenencias de los afectados.
Pronóstico: hasta 40 milímetros de agua
Desde la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), el experto Andrés Moncada precisó a El Diario de Cooperativa que el fenómeno responde a una baja segregada que desplaza aire húmedo desde Argentina hacia el tramo entre Ñuble y Los Ríos.
"Esta condición está generando precipitaciones y tormentas eléctricas durante toda esta jornada en todo este tramo del país. Podrían caer hasta 40 milímetros en el litoral y la cordillera de la costa", advirtió el meteorólogo.
Barro y ceniza: los cerros resisten la tormenta
En sectores altos de Lirquén, como Geo Chile y Miramar, la llegada de una tormenta eléctrica acompañada de intensos chubascos obligó a cientos de personas a enfrentar la emergencia guarecidas apenas por carpas y nylon.
El escenario es crítico: la lluvia, al contacto con el suelo erosionado, ha comenzado a generar una peligrosa mezcla de barro y ceniza que dificulta el tránsito en las ya pronunciadas pendientes de la zona.
A pesar del riesgo de remociones en masa y las recomendaciones de evacuar, muchos vecinos han optado por permanecer en sus terrenos. "Nos tenemos que quedar aquí. Protegí las cosas con nylon y ahora a empezar el día", relató un habitante del sector Séptimo de Línea a El Diario de Cooperativa.
Sin embargo, la angustia crece en los niveles más altos del cerro; una vecina manifestó su preocupación por su hija y nietos luego de que el agua comenzara a empozarse en los terrenos irregulares, dificultando incluso el acceso de vehículos de emergencia.
"Mi hija me llamó y me dijo: 'mamá, que me vengan a buscar porque se empozó el agua'. Yo llamé a mis hijos y no sé si estarán arriba o no", relató a El Diario de Cooperativa.
Patrullajes
En el ámbito de la seguridad, la jefatura de la Defensa Nacional ha reforzado los patrullajes para dar tranquilidad a quienes temen dejar sus terrenos desatendidos.
"Vamos a incrementar la capacidad de reacción ante sucesos críticos. Lo que vamos a hacer es, de manera más eficiente, buscar cubrir las áreas en donde estimamos se pueden generar sucesos críticos", señaló el contraalmirante Edgardo Acevedo.
El despliegue busca mantener libres los accesos a los cerros para que la ayuda fluya sin interrupciones.