El Acuario de la ciudad brasileña de São Paulo presentó este jueves al público a Nur, la primera osezna polar nacida en América Latina y una de las pocas crías en cautividad que existen de esta especie amenazada por la crisis climática.
La osezna, de tres meses y alrededor de medio metro de longitud, se mueve a trompicones mientras intenta seguirle el paso a su mamá, Aurora, una osa de 263 kilos y dos metros de altura que nació en libertad en la región polar rusa antes de quedarse huérfana y ser llevada al zoológico.
Los termómetros fuera del Acuario ya marcan los 30 grados a las 10.30 de la mañana (13.30 GMT), cuando en el interior Nur se decide a salir de la cueva donde ha pasado la noche y a dar una vuelta por el recinto refrigerado de roca falsa y agua que es su casa.