La presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, reafirmó en Cooperativa que, tras la filtración del fallo del Tribunal Constitucional que destituyó desde el Senado a su histórica militante Isabel Allende, su tienda está "dolida" con el Frente Amplio.
"Dentro de mi partido hay un ánimo complejo en contra del Frente Amplio: se ve toda esta cadena de errores, de desprolijidades, que terminan con la salida de una senadora (...), que tiene que ver con nuestra historia como país, como partido, y que es lo que finalmente vemos con mucha pena", expresó la parlamentaria en El Primer Café.
A la espera de conocer los fundamentos de la resolución, donde participaron ministros del FA, Vodanovic relevó que "más allá de las opiniones jurídicas, hay una desazón respecto del comportamiento de quienes intervinieron en esto, y por cierto, de un infausto hecho que, coincidentemente, ocurre ayer, que fue el lanzamiento de la candidatura de Gonzalo Winter, en paralelo a que se conocía el fallo".
"No digo que se debió suspender la celebración, pero al menos, pudo tener un tono o palabras (sobre la destitución). Entonces, la verdad, estamos dolidos", zanjó.
En ese sentido, subrayó que "el partido del Presidente tiene que saber que el PS ha sido extremadamente leal durante este Gobierno. Hemos hecho enormes sacrificios (...), y sentimos que no ha existido reciprocidad, no sólo en esto, en muchas otras situaciones. Y no estoy hablando de cargos, porque no son algo que le interese al PS".
Senador Castro: El PS debe revisar su política de alianzas
Además, Vodanovic adelantó que la directiva de su partido abordaría el caso la mañana de este viernes, apuntando que "el análisis político de fondo, y las consecuencias de esto, las vamos a madurar con calma durante estos próximos días".
En su llegada a la mentada reunión, el senador socialista Juan Luis Castro también cuestionó que "no se oye padre desde el Ejecutivo, dónde está el mea culpa de quienes propusieron, buscaron, quisieron, ordenaron y firmaron. Aún no se oye esa autocrítica".
"El mundo socialista está dolido, este es un hecho grave, y me parece de muy mal gusto que el mismo día que el socialismo chileno pierde a la hija de Salvador Allende en el TC, otros celebren y proclamen una candidatura presidencial en el centro de Santiago con tanto regocijo, parece que sin ver, o más bien menoscabando la imagen de quienes están dolidos", fustigó el parlamentario, aludiendo al FA.
Con todo, añadió que "a título personal, simplemente digo que el PS debiera revisar su política de alianzas".
Eyzaguirre: Sacrificaron a un emblema nacional
En el mismo espacio, el exministro Nicolás Eyzaguirre (PPD) sostuvo que "he conocido a pocos parlamentarios y parlamentarias tan dignos, tan probos, con un sentido tan grande de servicio al país, de unidad, como la senadora Isabel Allende; además, con una biografía terrible, que bien podría haberla hecho una persona más conflictiva, y todo lo contrario. Entonces, esto realmente demuele".
"Los argumentos jurídicos ya se explicarán, pero claramente, ella es la víctima de una transacción que se hizo pésimo, de una forma completamente inapropiada, en la que ella no tiene arte ni parte. Entonces, realmente ha sido sacrificada un emblema nacional producto de impericia", acusó el integrante del Socialismo Democrático.
A su turno, el exministro Ignacio Walker (ex-DC) consideró que "la senadora Isabel Allende no merece terminar su dilatada y fructífera trayectoria política de esta manera. Una trayectoria política marcada por la dignidad y la probidad en el ejercicio del cargo, porque lo que se está cuestionando es la probidad", y por ende, consideró que el fallo del TC "no tiene fundamentos".
Por otro lado, condenó "el festín que se está dando la ultraderecha en las redes, con los memes, mofándose, agraviando el nombre y la memoria del Presidente Allende, y la contradicción que existe entre la decisión de la Cámara de Diputados que, hace una semana, rechazó una acusación constitucional", refiriéndose al texto por la misma causal contra la exministra y nieta del fallecido mandatario, Maya Fernández.