Stephany Griffith-Jones, vicepresidenta del Banco Central (BC), anticipó este jueves en Cooperativa que la batería de nuevos aranceles impuestos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tendrá un efecto directo "relativamente acotado" para Chile, que quedó en el club de países a los que se aplicará solo la tarifa mínima del 10%.
"El efecto que vamos a tener, probablemente, por lo que se ha anunciado por el presidente Trump ayer, sería relativamente acotado. Entonces, tenemos que reaccionar de una manera tranquila", dijo la economista especializada en finanzas internacionales y desarrollo en conversación con Lo Que Queda del Día.
Griffith-Jones señaló que "a nivel global, el cambio hacia una economía más protegida desde una economía mucho más de libre comercio es una gran transformación que puede traer bastantes costos a nivel global. Ahora, por suerte, para nosotros, las tarifas que nos han impuesto son las más bajas posibles dentro del rango que el presidente Trump está fijando".
"Solamente tendríamos 10% de arancel y estarían exentos -por ahora, por lo menos, pero ojalá por más tiempo- dos productos clave de nuestras exportaciones, que son el cobre y las maderas. Entonces, es un cambio bien grande que nosotros en el Banco Central estamos empezando a evaluar con mucha profundidad, evaluar también el impacto sobre los mercados financieros y, en el mediano plazo, cuál va a ser el impacto sobre el comercio internacional y el crecimiento", indicó la vicepresidenta del BC.
Explicó, en esa línea, que "el impacto (para la economía chilena) es relativamente importante, pero no es tan grande, porque sólo el 16% de las exportaciones chilenas va al mercado de Estados Unidos y, de esas, un poco menos del 10% estará sujeta a aranceles. El resto está exento, que sería el cobre y la madera. Entonces, el efecto problemático directo para nosotros sería relativamente acotado".
Efectos indirectos: Oportunidades y competencia
A pesar de las incertidumbres, "podrían surgir nuevas oportunidades, tanto de comercio como eventualmente de inversión en nuestro país", afirmó Griffith-Jones, quien reconoció, no obstante, que "todavía un poco temprano para evaluar eso plenamente", porque Chile podría verse afectado "indirectamente" por los altos aranceles impuestos a socios como China y la Unión Europea (UE).
"China va a tener un nivel de tarifa bastante alto, lo que podría afectar su crecimiento y ellos son los mayores demandantes de exportaciones chilenas", advirtió la economista.
"Podrían haber algunas oportunidades —añadió—, por ejemplo, con el vino, donde se nos podrían abrir nuevos mercados, pero, por otra parte, podría haber más competencia en la medida en que la UE exporte menos a Estados Unidos, entonces, podrían competir con nosotros otros mercados".
"Tenemos una posición relativamente fuerte"
Con todo, Griffith-Jones aseguró que la respuesta a estos desafíos debe ser calmada y medida, dado que las condiciones macroeconómicas internas son estables.
"En este momento tenemos una economía sin mayores desequilibrios macroeconómicos, con una inflación que está cayendo y una economía que está creciendo, en parte porque nosotros hemos hecho el trabajo, hemos hecho la pega, de una política monetaria prudente y también la política fiscal ha sido prudente, entonces, tenemos una posición relativamente fuerte para afrontar (la nueva situación internacional) y pocas incertidumbres a nivel nacional", destacó la vicepresidenta del Central.