Un gobierno sin pies a tierra, pero que tampoco vuela a la Luna

La semana pasada se produjo el lanzamiento de la misión Artemis 2, un hito que devuelve a la humanidad acercarnos a la Luna después de medio siglo(1). Artemis 2 es fruto de décadas de esfuerzos, avances tecnológicos y también de profundas rivalidades asociadas a la carrera espacial, esa misma que, en plena Guerra Fría, convirtió la ciencia en una herramienta estratégica. Gracias a esa competencia se lograron hitos previos, como poner un satélite en órbita, enviar humanos al espacio, el alunizaje del Apolo 11, las misiones Apolo y Soyuz, y la construcción de la estación espacial MIR(2)(3)(4)(5).

Por supuesto, no todo fue éxito, también hubo fracasos emblemáticos como el Apolo 13(6) y largos periodos en que la política relegó el progreso científico a un segundo plano. El envío de una nueva tripulación, siendo una proeza tecnológica, permite valorar completamente las primeras misiones, considerando en esto lo rudimentaria de las herramientas tecnológicas que lo permitieron(7). Mas aun por esto, se hace necesario recordar a aquellos héroes que fueron parte de estos avances, como el primer hombre en la Luna, Neil Armstrong, y, en especial esta semana, a quien permitió que todo esto se iniciara: el hijo de un pobre carpintero que murió trágicamente a los treinta y tantos años y que, sin dudarlo, fue el primer hombre en ascender a los cielos por la humanidad -o, en rigor, al espacio- el cosmonauta Yuri Gagarin(8).

En Chile también hemos dado pasos en la investigación del cosmos, con la construcción y lanzamiento del FASat-Alfa en los años '90, la reciente inauguración del Centro Espacial Nacional (CEN) el año pasado, y nuestra inmejorable posición como polo astronómico mundial. Desafortunadamente este año mientras otros países se preparan para ir a la Luna o Marte, en Chile parece haber un retroceso en el desarrollo científico, el cual con un magro 0,4% del PIB, se verá reducido por un recorte transversal del 3% del gasto fiscal, que indicó José Antonio Kast (JAK), lo cual, en términos prácticos, resulta tremendamente dañina para la mantención de políticas científicas y más aun de su institucionalidad. Lo peor de todo es que la indicación de disminución de gastos se basa en las mentiras que ha tratado de imponer al país, diciendo que recibió un Estado quebrado y ya como guinda de la torta con incorporación de personajes al Ministerio de Ciencias, más turbios que Jorge Quiroz, que tomó la decisión del alza y además artífice de la colusión de los pollos(9), como el exministro boliviano Gonzalo Quiroz, cercano a los "republicanos"(10).

Como es posible que JAK muestre desprecio al conocimiento y no tenga reparos en mentir de frente a la comunidad científica nacional(10) cuando nos aseguró que no habría retrocesos en ciencia durante su gobierno y peor aún, que incluso ante nuestra preocupación publicada en Science(11) dijo que "nos sorprenderían". Su displicencia es más grave aún, cuando declara que Chile "no tiene futuro sin ciencia"(12) y es lo que está haciendo al reducir directa e indirectamente su financiamiento. Si bien no tenemos claridad completa donde se realizarán estos ajustes, los efectos reales de estos recortes ya comienzan a materializarse, como comunicó la ministra Linconao con la eliminación de Becas Chile(13). Este programa, que a mi juicio es discutible en su diseño y aplicación desde el inicio, no responde a una redefinición estratégica clara, sino más bien a una lógica de poda presupuestaria.

Podríamos transformar el asombro del Artemis 2 en compromisos domésticos reales donde la ciencia no sea un negocio de innovación o difusión, sino que tenga un papel central para el desarrollo del país. Podríamos mantener el desarrollo tecnológico y rebelarnos a política de subyugación tecnológica como la intenta imponer y al parecer acepto JAK comunicada por nefasto embajador de EE.UU. en Chile, Brandon Judd(14).

Para esto se debe gobernar en serio y sin mentiras, limitar la acción de ministros cuya comunicación mediática parece estar basada en bromas de mal gusto -como árboles que invaden ciudades-, acrobacias económicas peligrosas -como el fin del Mepco-, humor cuestionable del presidente -sobre privarse de estudiar en el extranjero o vacacionar en este ante estrechez económica- y una dislexia comunicativa -con frases mal formuladas o contradictorias-; es decir, dejar de ser una copia pobre de lo que fue la serie "Jackass" en MTV.

Definitivamente, esperemos que todo esto sea una broma de mal gusto. Como miembro de la comunidad científica, no quiero sus "sorpresas"; me bastó con el inicio de esta broma pesada... y, en mi fuero interno, aún espero escuchar: "¡porque esto es JAKast!" y pueda cambiar la tele...

(1) El regreso a la Luna: Todo lo que debes saber sobre Artemis II y las fechas clave del histórico vuelo
(2) Naves espaciales Soyuz y Progress
(3) Viajes a la Luna: ¿cuántas veces hemos llegado y cuándo fue la última vez?
(4) Estación espacial Mir – de su lanzamiento en 1986 a su desorbitación en 2001
(5) El Sputnik y los orígenes de la era espacial
(7) Artemis II vs. Apolo 8: Qué cambió en medio siglo entre dos misiones que dieron la vuelta a la Luna
(6) "Houston tenemos un problema": la odisea del Apolo 13
(8) Yuri Gagarin
(9) El papel del coordinador económico de Kast en el modelo de colusión de los pollos
(10) Escándalo de Corrupción Internacional: Gonzalo Quiroga en Chile
(11) Ciencia y política: los peligros detrás de la administración Kast
(12) Kast afirma que "Chile no tiene futuro sin ciencia" y descarta un retroceso en la materia durante su gobierno
(13) Gobierno suspende becas de magíster y posdoctorado en el extranjero por recorte fiscal
(14) Congreso de EE.UU. afirma que embajador Judd derribó proyecto astronómico chino en Chile