Ecosistemas productivos para pymes y cooperativas: la estrategia 2022-2026 de Sercotec

En el marco de los desafíos estructurales que enfrenta la economía chilena, la gestión 2022-2026 del Servicio de Cooperación Técnica (Sercotec) se propuso aportar soluciones concretas a problemáticas que la OCDE, la Cepal y el Banco Mundial vienen advirtiendo desde hace más de una década: bajo crecimiento de la productividad, alta heterogeneidad económica, brechas tecnológicas de las empresas de menor tamaño y una inserción internacional concentrada en pocos actores. Ante este escenario, la estrategia impulsada por Sercotec buscó reconfigurar la política pyme desde un enfoque de asistencia técnica hacia uno de carácter sistémico, considerando la transformación productiva y el ecosistema económico como claves en el desarrollo, actuando simultáneamente sobre capacidades, mercados y articulación público-privada.

En materia de escala e intensidad, este enfoque se tradujo en una intervención de gran alcance: 139.644 emprendedores, empresas de menor tamaño y cooperativas recibieron subsidios y asistencia técnica; 72.565 clientes accedieron a asesoría especializada a través de los Centros de Desarrollo de Negocios (CDN); y se registraron 240.547 atenciones mediante los Puntos MIPE. Todo respaldado por una inversión pública del orden de $200 mil millones, con foco en desarrollo territorial (39,6%) y competitividad empresarial (26,7%).

La productividad, como criterio central estratégico y de gestión, no fue limitada por la ejecución presupuestaria, sino que se mantuvo asociada a mejoras concretas en el desempeño empresarial. En el programa Crece, las empresas que aumentaron sus ventas en al menos 5% anual subieron de 38% en 2023 a 58% en 2025, reflejando una trayectoria sostenida. A ello se agregó un antecedente especialmente relevante: la evaluación de Dipres estimó una ratio de costo-beneficio de 3,12, equivalente a más de tres pesos de retorno privado por cada peso público invertido. Los CDN también mostraron avances consistentes con 54% de las empresas elevando ventas en al menos 5% tras su egreso en 2025, por sobre el 48% registrado en 2024. En conjunto, los resultados refuerzan la idea de que el desafío no pasa solo por crear nuevas empresas, sino por elevar la productividad de las ya existentes.

El primero de los ejes estratégicos impulsados por Sercotec, "Asociatividad y cooperativismo", fue situado como motor principal de la productividad, frente a una realidad que la Cepal ha descrito por años en América Latina: sectores de alta productividad, como la gran industria, conviven con un amplio tejido de empresas de menor tamaño y menores capacidades competitivas. Para acortar esa brecha, la estrategia apostó por la articulación productiva, el trabajo colaborativo y una mayor integración a mercados. En esa línea, durante 2025 la red de Centros de Desarrollo de Negocios impulsó 147 proyectos de encadenamientos productivos vinculados a industrias como la minería, con 1.979 empresas participantes, orientados al desarrollo de proveedores, redes empresariales y cadenas productivas. A ello se sumaron los resultados del programa Mejora Negocios, donde 63% de las empresas mejoró significativamente sus ventas y 89% se mantuvo activa al año siguiente.

En paralelo con estas iniciativas, el robustecimiento de la economía social también mostró avances concretos: desde 2023 el programa Fortalecimiento y Creación de Cooperativas apoyó a 227 cooperativas y empresas sociales, con tasas de supervivencia de 95% en 2024 y 96% en 2025, mientras el presupuesto destinado a organizaciones gremiales nacionales aumentó 139%. En conjunto, los antecedentes muestran que cuando las empresas se articulan, colaboran y ganan escala colectiva, mejoran de manera real sus posibilidades de crecer, sostenerse y competir.

El fortalecimiento de los territorios y de las economías de proximidad fue el criterio determinante del eje estratégico "Descentralización y desarrollo económico local". Esta prioridad está en línea con las políticas recomendadas por la OCDE, las cuales deben adaptarse a las realidades productivas específicas de los territorios. En ese marco, el programa de barrios comerciales benefició a más de 5.000 locales, permitiendo un crecimiento en ventas de 6% en dos años, porcentaje superior al crecimiento del PIB en el mismo período (5,3%). Además, los efectos de este programa trascienden la revitalización urbana y se expresan en un mayor dinamismo económico local. Junto con los barrios, destaca el rol estructural de las ferias libres, el cual quedó reflejado en un nuevo catastro del sector, en el que se identificaron 1.455 ferias a nivel nacional, 440.000 empleos generados y una participación femenina de 51,8%, y un liderazgo de 70%, confirmando que la economía local mantiene un peso central dentro del tejido productivo chileno. En paralelo, el proceso de modernización del sector de ferias también avanzó mediante una mayor digitalización: el 40% de las formas de pago declaradas ya corresponde a medios electrónicos.

Junto con el fortalecimiento territorial, las empresas de menor tamaño enfrentan una serie de desafíos y costos que les impiden escalar y desplegar su capacidad productiva. En este contexto, herramientas concretas de competitividad e inclusión son parte del eje estratégico "Productividad, encadenamientos productivos e internacionalización", donde el programa Negocios Digitales mostró resultados relevantes: 100% de las empresas activó marketplaces y 70% concretó ventas por canales digitales, reflejando una adopción efectiva de nuevas tecnologías. En cuanto a comercio exterior, durante 2025 los Centros de Negocios realizaron 3.177 asesorías en la materia y más de 2.100 empresas fueron atendidas. En el mismo tópico, 78% de las beneficiarias de Pymes Globales activó marketplaces internacionales como Amazon, abordando una brecha histórica del país marcada por alta apertura comercial y baja participación pyme.

En un mundo donde la competitividad ya no depende solo de ventas o escala, sino también de la capacidad de adaptarse a las exigencias de los nuevos tiempos, cobra especial relevancia la creación del eje "Sostenibilidad", por el cual Sercotec benefició a 378 con un nuevo programa "Crece Sostenible" y más de 4.300 recibieron asesoría en sustentabilidad durante 2025, incorporando prácticas ligadas a eficiencia energética, economía circular y gestión hídrica, en una señal de que la competitividad futura también pasa por la transición verde. Por otra parte, el eje de "Igualdad de género" benefició a 4.258 mujeres mediante Capital Abeja y a 418 a través de un nuevo programa denominado "Capital Pioneras", ampliando su presencia en sectores de mayor complejidad productiva, en línea con la necesidad de incorporar más mujeres a espacios de mayor productividad y valor agregado.

Conforme a lo expuesto, la evidencia da cuenta de un cambio de paradigma en la política pública para mipymes y cooperativas: del subsidio a la productividad, de la empresa aislada al ecosistema económico, de la cobertura al impacto medible, del centralismo al desarrollo territorial y de una inclusión pasiva a una competitividad más amplia. Esta orientación dialoga con los marcos de la OCDE, el Banco Mundial y la Cepal, aunque el desafío siguiente será demostrar efectos sostenidos en productividad agregada, sofisticación productiva y calidad del empleo. Además, está en línea con el consenso de Londres, reciente publicación que resalta la importancia de las empresas de menor tamaño en las nuevas políticas industriales. Con todo, la experiencia 2022-2026 de Sercotec se perfila como uno de los esfuerzos más consistentes realizados en Chile para traducir ese consenso internacional en política operativa de alcance nacional. Si bien no constituye aún una transformación estructural completa, sí representa, con evidencia concreta, un cambio relevante de dirección, situando a las empresas de menor tamaño y cooperativas como piezas decisivas en el tablero del desarrollo y crecimiento económico, llamadas a moverse por una economía más productiva, descentralizada y sostenible para el país.