Agenda de desarrollo territorial entre el Estado de Guatemala y el pueblo Q'eqchi'

El martes 7 de abril del 2026 se firmó en Chisec, municipio ubicado en la región de Alta Verapaz, una agenda de desarrollo territorial entre el Estado de Guatemala y el pueblo q'eqchi'. Esta es la consolidación de un proceso de diálogo que se viene desarrollando entre comunidades q'eqchi' lideradas por sus autoridades ancestrales, organizadas en el Gran Consejo Jolomná, compuesto por representantes de municipios de Chisec, Raxruha', Lanquín, Cobán, Carchá, Chamelco, Cahabón y Fray Bartolomé de las Casas, y distintas instancias del Estado de Guatemala, representadas el día de la firma de la agenda por el presidente Bernardo Arévalo.

Rimisp, con el financiamiento del Centro Internacional de Investigación para el Desarrollo (IDRC, por su nombre en inglés), acompañó parte de este proceso de diálogo los últimos cuatro años, y sobre esta experiencia queremos destacar algunos elementos clave.

Lo primero, es que en medio de un mundo donde el diálogo parece una virtud del pasado, la firma de esta agenda lo reivindica como una herramienta política efectiva que establece puentes entre mundos distantes. La historia de despojo, marginalización y pobreza de los pueblos indígenas en Guatemala ha tenido como consecuencia la desconfianza permanente entre los ciudadanos pertenecientes a pueblos originarios y las autoridades del Estado. La agenda no anula estos desencuentros, pero perfila posibilidades de establecer nuevas relaciones a futuro sustentadas en la comunicación y el entendimiento, una base sólida para cimentar la paz.

Un segundo elemento es que, tras años y años de críticas por parte de las comunidades a las políticas y programas del Estado para mejorar las condiciones de vida de la población local, la agenda reconoce sus demandas y abre canales participativos para imaginar nuevas formas de aterrizar las políticas públicas a un territorio particular. Este gesto habla del reconocimiento al agotamiento de una serie de herramientas que no han logrado transformar significativamente las condiciones de vida de la población local, lo que se observa en las altas y persistentes tasas de pobreza e inseguridad alimentaria del territorio. Así, frente a este reconocimiento, se crea un pacto para repensar en una agenda multiactor y multinivel los desafíos del territorio q'eqchi'.

Y un tercer elemento a destacar es que la agenda, compuesta por siete puntos, resume un espacio de diálogo entre un Estado con los pueblos indígenas que puede considerarse un modelo para la región en general. La agenda se estructura en: (1) Agricultura en comunidades indígenas; (2) Atención a casos donde las tierras indígenas están en riesgo; (3) Economía comunitaria; (4) Educación; (5) Salud Integral; (6) Infraestructura para las comunidades indígenas; (7) Participación de los pueblos indígenas.

Estos siete puntos comienzan en la tierra, la producción y la propiedad de la tierra, base de la reproducción social de los pueblos indígenas, del traspaso cultural, lingüístico, y reflejo de la permanencia. Se suman aspectos que permiten habilitar y dinamizar la vida en los territorios, integrando siempre la pertinencia cultural y la participación local.

Creemos que los puntos de la agenda reflejan la manera de pensar el desarrollo conectando las expectativas del territorio con las herramientas de Estado, lo que transforma la percepción del Estado como una imposición externa. Este elemento puede ser clave, porque se hace cargo de la pregunta siempre presente sobre las escalas de las políticas de desarrollo y la importancia de que cualquier estrategia de cambio tenga la legitimidad local. Con la firma de la agenda se generan nuevas condiciones para continuar un diálogo de entendimiento y transformación entre el pueblo Q'eqchi' y el Estado de Guatemala. Es importante seguir acompañando este proceso y apostar por su sostenibilidad en el tiempo, un ejercicio de diálogo clave en estos tiempos.