Explotación, desigualdad social, crecimiento y porqué derecha e izquierda no llegan a acuerdo

Cuando hay posiciones que discrepan diametralmente (contradictorias) tenemos la mala costumbre de decir las cosas no son blancas y negras, hay grises. O bien ponemos el más o menos chileno que oculta todo con una nube de tinta china negra. Debe terminar esta costumbre. Las cosas o situaciones son blancas o (excluyente) negras, o (excluyente) grises, pero este gris no quita nada de precisión y rigor. Es una mezcla de X% de negro y (100-X%) de blanco. Aunque también pueden ser amarillas, rojas violetas, etc. Hay condiciones y situaciones excluyentes porque son contradictorias y no se puede llegar a un acuerdo sobre ellas. En el aborto usted mata al feto o (excluyente) lo deja vivir, no puede matar más o menos al feto. El no entendimiento de esta contradicción lleva a no encontrar una solución que sería muy fácil si se acepta esta disyuntiva como alternativas imposibles de congeniar. La muchacha o el muchacho no pueden estar más o menos vírgenes. La niña no puede estar más o menos embarazada.

La proposición de rebaja de impuestos a los ricos, así como la mayoría de los planteamientos de la derecha no tienen solución porque son contradictorias con el planteamiento de la izquierda clásica (de la Revolución Francesa: libertad, igualdad y fraternidad). O usted quiere aumentar la desigualdad, que es lo que plantea la derecha o (excluyente) usted quiere disminuir la desigualdad, que no plantea la izquierda chilena, sino que plantea que la desigualdad no aumente tanto, aunque si la planteó la izquierda de la Revolución Francesa. No se puede llegar por ningún medio a un acuerdo en estas alternativas contradictorias. Discutirán hasta la eternidad. Pero el país, el pueblo chileno que sufre una enormidad por esta desigualdad no tan solo socioeconómica, sino educacional, en salud, en el barrio en que vive, en propiedad, en cultura, en poder, en calidad de vida, en marginalidad, en acceso a la información, etc. Sufre y no puede esperar ante la indolencia de los políticos.

La pobreza está correlacionada con todas estas carencias y con la educación moral. Decía un representante de la derecha ante el dicho de uno de la izquierda que terminaran de usar el argumento que la delincuencia ocurre más en individuos pobres. Pero esto es evidente a todas luces dependiendo qué entiende por pobreza. Claro que, si tomamos en cuenta los delitos de cuello y corbata, las colusiones, las coimas, los nepotismos, las elusiones y evasiones de impuestos, el uso de información confidencial, posiblemente tenga razón.

Lo que más aumenta la desigualdad, contrariamente a lo que se dice, es el crecimiento, y más aún el crecimiento capitalista. Si no aplica un correctivo al aumento de la desigualdad por el crecimiento, esta irá creciendo inexorablemente porque la acción empresarial capitalista está basada en la explotación del trabajador, que instala la desigualdad desde su origen. Debemos entender cómo funciona el crecimiento y explotación para entender bien lo que propone la derecha y ante lo cual la izquierda no tiene proposición clara excepto el partido comunista que tiene una proposición alternativa incompleta. Repetiré el ejemplo expuesto varia veces. Supongamos que un empresario tiene 10 trabajadores y en un año la ganancia neta para salarios incluido el empresario sea de $1.000.000 (un millón de pesos). Excluiré el signo $ en lo sucesivo. Todo lo que sea reparación de maquinaria, inversión en nuevas máquinas, etc. ya ha sido pagado. Tiene que repartir un millón en 11 personas que son él y los 10 trabajadores. Entonces le debería tocar (1 millón)/11 = 90.909,09 (noventa mil novecientos nueve pesos y 9 centavos) para cada uno, pero no conozco ningún empresario que gane, para tener plata de disposición autónoma en su bolsillo, igual a la de sus trabajadores.

Esa distribución sería la distribución equitativa no explotadora (en cuanto a salario). Es más frecuente y todos lo vemos que el empresario se considera un individuo diferente a los trabajadores y define un salario para él superior a los trabajadores. Supongamos que él se reserva la mitad de la ganancia, es decir, 500.000 (quinientos mil pesos) para él y 500.000 pesos para los trabajadores, que como son 10, terminan ganando 50.000 pesos. El empresario gana entonces 10 veces más que cada trabajador. Aquí se ve claramente la explotación al compararla con el ejemplo equitativo. Dinero que el empresario quita del que debían recibir los trabajadores. En realidad, todo lo que ganamos debería ser transparente para todos los ciudadanos, el secreto bancario debe levantarse totalmente para que todos sepamos cuánto gana cada uno de los chilenos.

El Estado pone un impuesto para tratar de igualar el poder adquisitivo y repartir más equitativamente el ingreso. Supongamos el 20%. Le quita al empresario 100.000 pesos (gana 400.000) y a cada trabajador 10.000 pesos (ganan 40.000), se conserva el 10% del salario del empresario. La derecha dice que este es un chorreo porque el empresario pone más dinero a repartir equitativamente pero proporcionalmente es igual; chorreo sería si el impuesto al empresario fuera superior al del trabajador. Esto puede conseguirse si el porcentaje de impuesto fuese para el sueldo mínimo 0% y fuera subiendo a medida que el ingreso aumenta, el más rico podría llegar a 90% o más. El griterío de la derecha se escucha hasta en el planeta marte. La derecha plantea una rebaja de impuestos solo a los empresarios. Supongamos al empresario se le saca 10% es decir 50.000 pesos (y no 100). El empresario ganará 450.000 pesos y los trabajadores seguirán ganando 40.000. Ahora no es el 10% del sueldo del empresario sino (40.000/450.000) x 100 = 8,9%. Es decir, la explotación indirectamente ha aumentado y también la desigualdad. La derecha feliz. Y la izquierda no sabe argumentar, salvo que la rebaja de impuestos favorece a los ricos, y la defensa de la equidad y disminución de la desigualdad y explotación del trabajador no aparecen por ningún lado.

Para judíos, cristianos e islamitas para quienes la Biblia en el Pentateuco es válida, les recuerdo el mandamiento (Biblia de Jerusalén, 3era Ed. Levítico, 19,11-13): "(11) No hurtaréis; no mentiréis; no os engañaréis unos a otros. (12) No juraréis en falso por mi nombre: profanarías el nombre de tu Dios. Yo, Yahvé. (13) No oprimirás a tu prójimo, ni lo explotarás. El salario del jornalero no pasará la noche contigo hasta la mañana siguiente".