Una salud primaria cada vez más enferma

Nuestro sistema de salud vive en la actualidad una etapa histórica que se podría definir como “Neoliberal excluyente”, caracterizada por ser desarticulada, individual y basada en la atención de mayor costo: la hospitalaria.

Desarticulada al tener una red asistencial profundamente segregada y desconfiada, los buenos médicos en la atención secundaria y terciaria y “el resto” en la Atención Primaria de Salud (APS), de ellos la inmensa mayoría extranjeros que han mantenido la atención primaria durante décadas. Es por tanto desconfiada, pues al recibir interconsultas o diagnóstico derivados desde la APS se evidencian serias deficiencias que hacen perder valioso tiempo y por tanto aumenta día a día la lista de espera, los vecinos ven sus problemas no resueltos y la insatisfacción es cada vez más latente.

Además, la duplicidad de administradores, por un lado, los servicios de salud y por el otro Corporaciones Municipales, Municipalidades o actores privados han contribuido a potenciar este sistema geminiano divorciado.

En segundo lugar, es claramente individual pues sigue basado en la lógica de quién más tiene, mejor y mayor atención recibe, generando una salud para pobres y otra para no pobres, (no solo para ricos) con el consecuente aumento del gasto de bolsillo donde lideramos en comparación a países OCDE.

Por último, el sistema de salud en Chile está centrado en lo hospitalario, a pesar de las gárgaras permanentes en que “la base del sistema de salud es la prevención y promoción: la atención primaria”. Esto nunca ha tenido un correlato presupuestario, evidenciando que es un eslogan vacío o al menos una mera deseabilidad.

Continuando con esta última línea es importante señalar que la principal forma de financiamiento de la atención primaria es el per cápita, monto que si bien durante los últimos años ha progresivamente aumentado no logra equipararse al resto del sistema ni cubrir las más mínimas exigencias poblacionales. Este financiamiento se entrega según población inscrita en los centros de salud y que FONASA valida anualmente.

Según datos de la División de Atención Primaria de Salud, más de 80 mil millones no se asignan a las comunas, lo que significa que 1,3 millones de personas no estarían inscritas en ningún centro de salud.

Durante muchos años, cuenta la leyenda, las entidades administradoras a nivel comunal con el afán de obtener mayores recursos (y hacer frente al desfinanciamiento crónico de este subsistema) tomaron la iniciativa de adquirir bases de datos de pacientes que engrosaban sus presentaciones de población inscrita y les hacían recibir más recursos. Para terminar esto se obligó desde 2015 en adelante a severos procesos de validación de la población, pero para ello se definió una base de población en cada comuna. Nuestra convicción es que en este proceso no se consideró toda las personas que atendemos en nuestros centros.

En la Comuna de Cerro Navia encontramos graves diferencias entre la información de la población inscrita y validada; estudiamos nuestros datos del sistema de ficha electrónica con la información proporcionada por FONASA, arrojando 20.000 registros inconsistentes.

Tras ello, solicitamos la intervención del ministerio de Salud, el que mandató a FONASA para la revisión de nuestras bases de datos y aclarar de manera certera la población que se atiende en nuestros centros y que no está siendo reconocida como activa en la comuna. Gracias a este trabajo FONASA identificó a 4401 usuarios que se atienden en nuestros centros de salud y que se pueden sumar a nuestro ingreso per cápita para el año 2018.

De esta lista, por ejemplo, destaca un gran número de vecinos migrantes, tenemos sus visitas médicas, atenciones registradas en ficha electrónica, es decir, evidencia sustantiva de ser parte de la población inscrita en los centros, lo que implica que en total dejamos de recibir 280 millones de pesos cada año. Esto afecta directamente la calidad, acceso y oportunidad en la atención de salud de nuestra gente, ya que imposibilita la cobertura de necesidades básicas como insumos, exámenes, fármacos, en personal y entre otros. 

En razón a la información proporcionada por nosotros, con fecha 20 de octubre de 2017, a través de Ordinario N°005/1685, el Servicio de Salud Metropolitano Occidente le pide a FONASA autorizar la validación de los usuarios correspondientes a Cerro Navia. A la fecha no hay respuesta favorable.

Por nuestra parte, hemos requerido a la ministra de Salud Carmen Castillo, como a la Directora de FONASA Jeanette Vega, que reconozcan toda la población inscrita en Cerro Navia, pues desconocer su existencia es ignorar sus historias, sus aportes y el escenario que enfrentamos.

Sin duda que como país y al igual que en educación, donde se avanza a una nueva Educación Pública, debemos discutir el reintegro de los servicios de salud en la Atención Primaria, en el marco de un sistema universal de salud que por fin garantice derechos dentro del sistema público, donde se articule efectivamente la red asistencial y el foco (con proporcional expresión financiera) se centre en la APS.

Mientras tanto, es urgente para nosotros y para las otras comunas que se encuentren en esta situación, que se entregue la totalidad de recursos que corresponden. Cerro Navia como toda comuna del país merece una mejor salud. 

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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