Muchos extrañamos que en su paso por Chile Pet Shop Boys no interpretara una de sus más destacadas canciones. Pero los litigios judiciales fueron más fuertes que las ansias del público, tanto en la Quinta Vergara como en el Movistar Arena.
Vamos al origen. El cronista Horace Greeley del New York Tribune quien en 1865, en una columna como esta aconsejaba a veteranos de la Guerra Civil que "Washington no es un lugar para vivir... Ve al Oeste, joven, y crece con el país". Otros dicen que se remonta a 1851, cuando John Babsone Lane Soule la usó en un editorial del Terre Haute Express de Indiana: "Go west young man, and grow up with the country", decía. La colonización de tierras fértiles del Oeste para combatir pobreza y desempleo en el Este, impulsada por la Ley de Asentamientos Rurales de 1862 y el auge de la Fiebre del Oro, hacía aparecer como recomendable salir de la costa este y buscar fortuna y fama en occidente.
Un siglo más tarde, en 1971, Village People reinterpretó la frase histórica "Go West, young man", símbolo de expansión y progreso en EE.UU., como una invitación a la comunidad LGBTQ+. El nuevo contenido hablaba de avanzar a un Oeste utópico de libertad y comunidad en ciudades como San Francisco. Se volvió un himno de la cultura queer de los 70, celebrando un escape festivo de la marginación. La "tierra prometida" de aire libre, autoexpresión y comunidad lejos. "There where the air is free, we'll be what we want to be" describe un Oeste utópico de aceptación respecto de una Nueva York símbolo de prejuicios, redadas policiales y normas rígidas.
Casi veinte años después, cayó el Muro de Berlín. Francis Fukuyama señalaba que el fin del régimen comunista en 1991 marcaba el "fin de la historia", el fin de la lucha ideológica hegeliana-marxista, con la democracia liberal y el capitalismo como modelo universal vencedor, agotando alternativas totalitarias.
En la misma línea, al año siguiente, Chris Lowe y Neil Tennant con su falsete glacial y coros gospel masivos propios de los efectos electrónicos, elegantes y sofisticados, resignificaron esta escapista canción, y la trajo a la actualidad del fin de la Guerra Fría. La cargaron de una aparentemente fría, pero a la vez emotiva ironía melancólica, transformándola en metáfora de migración hacia un Occidente utópico para los desilusionados del Este europeo. El video de 1993 mostraba a Tennant y Lowe, vestidos en trajes azul y amarillo, colores de la Unión Europea -y de la bandera de Ucrania- mientras tropas de hombres soviéticos idénticos marchando por una escalera que se extiende hacia las nubes, aparentemente hacia una sociedad occidental con la Estatua de la Libertad, fusionando banderas rojas con la Libertad neoyorquina. Nada fue casual.
La metamorfosis, que 35 años después es materia de litigio entre sus autores originales y quienes la reinventaron, no solo catapultó el tema como himno global -superando enormemente a la versión primigenia-, sino que ilustra el poder de la música para alterar significados históricos. En tiempos en que las fronteras ideológicas tienden a difuminarse, Pet Shop Boys nos recuerdan que las canciones no son estáticas, sino verdaderos lienzos para proyectar nuestras ansias de redención colectiva. En un mundo tan carente de convicciones, "Go West" resignificado parece ser el antídoto perfecto contra el cinismo.
Desde Facebook:
Guía de uso: Este es un espacio de libertad y por ello te pedimos aprovecharlo, para que tu opinión forme parte del debate público que día a día se da en la red. Esperamos que tus comentarios se den en un ánimo de sana convivencia y respeto, y nos reservamos el derecho de eliminar el contenido que consideremos no apropiado