Este año, el Día Mundial del Turismo se conmemora en un contexto particularmente significativo para Chile: la celebración de los 100 años del Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, el primero creado en el país y actualmente el más visitado. Este centenario ha puesto nuevamente sobre la mesa la importancia de las áreas protegidas como parte fundamental de nuestra identidad nacional, porque en ellas se resguardan valores naturales y culturales únicos en el mundo; paisajes y una naturaleza profundamente chilena.
No es casualidad, entonces, que este patrimonio natural atraiga cada año a millones de turistas extranjeros que buscan sumergirse en nuestra naturaleza. De acuerdo con el Perfil del Turista Receptivo y Emisivo 2023, de la Subsecretaría de Turismo y el Servicio Nacional de Turismo, el 59,2% de los turistas extranjeros que visitan Chile lo hacen atraídos por su "naturaleza, paisajes, flora y fauna", elementos que, en parte importante, se concentran en áreas protegidas. De hecho, la visitación a estas áreas ha mostrado una recuperación sostenida tras la caída experimentada durante la pandemia, alcanzando cerca de 3,4 millones de visitas anuales entre turistas extranjeros y nacionales. No por nada, la Estrategia Nacional de Turismo Sostenible 2035 incorpora el turismo sustentable en áreas protegidas entre sus ejes principales, destacando su contribución al bienestar de las personas, la conservación del medio ambiente y el crecimiento económico.
Ejemplos de esta relación virtuosa abundan en el mundo, y en Chile comienzan a multiplicarse las evidencias que dan cuenta de ella. Un estudio realizado recientemente por Rewilding Chile y McKinsey (2026) muestra que los 17 parques que integran la Ruta de los Parques de la Patagonia recibieron cerca de 560 mil visitantes en 2024 y generaron USD 155 millones, con un retorno de USD 6 para la economía local por cada dólar invertido en las áreas protegidas.
A escala local, los resultados también son claros: un estudio del Programa Austral Patagonia de la Universidad Austral de Chile estimó que el consumo turístico total asociado al río Futaleufú, en la comuna del mismo nombre, alcanza aproximadamente los 6.400 millones de pesos anuales, generando un valor agregado superior a los 5.000 millones de pesos y cerca de 290 empleos equivalentes de jornada completa.
Nuestra geografía nos premia con un extraordinario mosaico de paisajes y recursos que, bien protegidos y gestionados, pueden hacer crecer el aporte del turismo al PIB nacional y, más importante aún, contribuir al desarrollo de las comunidades locales. Con esa convicción, desde el Programa Austral Patagonia de la UACh generamos investigación y evidencia sobre el aporte del turismo al bienestar de las personas, y nos vinculamos con comunidades y organizaciones públicas y privadas para que el turismo de naturaleza sea un eje de la estrategia de desarrollo del país.
Parte de esta labor la realizamos a través de la Estrategia de Comunidades Portal de la Patagonia chilena, una iniciativa que busca fortalecer la relación entre las comunidades locales y sus áreas protegidas, promoviendo el desarrollo local vinculado al turismo en áreas protegidas, lo cual asegura una relación beneficiosa entre la conservación de la naturaleza y el bienestar social. En el marco de esta Estrategia, por ejemplo, hemos apoyado la elaboración de Planes de Desarrollo Turístico (Pladetur) en varias comunas de las tres regiones de la Patagonia que han apostado por situar el turismo en áreas protegidas en el centro de su modelo de desarrollo. Es el caso de Natales, Palena, Guaitecas, Cabo de Hornos, Cisnes y Tortel, cuyos Pladetur buscan fortalecer un turismo sostenible basado en los atributos naturales y culturales de sus territorios.
A 100 años de nuestro primer parque nacional, el desafío es claro: conjugar conservación de la naturaleza, áreas protegidas bien gestionadas, bienestar de las personas y desarrollo local. Y esto deber ser una apuesta conjunta entre múltiples actores, en los distintos territorios, y desde lo nacional, regional y local, porque -como ya lo han entendido varias comunas de la Patagonia chilena- es en nuestra naturaleza y paisajes únicos donde también se forjan las bases de esa identidad nacional que, cada año, es admirada y visitada por millones de personas.