Minerales críticos en el Escudo de las Américas: el caso de Chile

Hace pocos días, el Gobierno de Chile se adhirió al pomposamente llamado Escudo de las Américas, organizado por Estados Unidos y hasta ahora integrado por unos 15 países de Latinoamérica. El argumento central es combatir el narcotráfico en la región con ayuda norteamericana a pesar de que no hemos sabido qué se está haciendo en el país del norte.

De manera sigilosa, en el Escudo se incluye la mención a los minerales críticos y se exige resguardar las cadenas de suministro de estos minerales. Aquí es importante señalar que, de todos los países firmantes, es Chile prácticamente el único que actualmente produce minerales críticos y que además posee reservas abundantes a nivel mundial.

Más aún, en marzo de este año, cuando recién se iniciaba el gobierno del Presidente Kast, se firmó un acuerdo Chile-USA, donde se establecen consultas sobre minerales críticos y tierras raras, una iniciativa que contempla una serie de acciones entre ambos países para contribuir al suministro de estos elementos. Aquí hay que destacar que normalmente un país minero importante como Chile debe cuidar de no entregar información delicada de su industria minera a países que pueden ser sus competidores. Paralelamente, el gobierno de Trump se había dedicado a mostrar a los países de su mal llamado "patio trasero" la inconveniencia de efectuar proyectos de diferente índole con China.

Es importante destacar que muy pocos países en el mundo cuentan con este tipo de minerales y, por ende, se han transformado en naciones altamente relevantes en el contexto económico y tecnológico actual. Chile es a nivel mundial uno de los cinco países más importantes como productor minero. Tiene reservas y recursos mineros destacables que le aseguran un futuro de gran importancia en la medida en que se maneje nuestra industria minera, cautelando su soberanía técnica y económica.

En resumen, en menos de un año el actual gobierno firma acuerdos que involucran nuestros importantes minerales críticos, así como adhiere a políticas antiChina a pesar de que el país asiático es nuestro primer socio comercial.

Y todo esto está pasando en un momento en que varios conflictos bélicos están en curso. Es bien sabido que un gran consumidor de minerales críticos, es la industria de la defensa militar.

Creo que todo lo que he planteado anteriormente aclara lo innecesario de que nuestro país recurra a acuerdos para el desarrollo de nuestros minerales críticos. Al contrario, es sin duda el momento en que internamente debemos resolver todo aquello que haga mejor a nuestra industria minera. Tenemos los minerales y los profesionales que lo harán, si las autoridades de gobierno lo entienden de una vez por todas.

Con todo lo anterior, se sugiere que en nuestro Congreso se tome nota de estas arriesgadas y poco diplomáticas acciones.