Si tenemos el mineral que el mundo necesita, al precio que siempre quisimos y con más de US$100 mil millones en proyectos... ¿qué nos está faltando? Hay que reconocerle al Gobierno que está trabajando fuertemente para hacer que se aprueben más proyectos y lleguen nuevas inversiones. Además, el mundo está brindando señales potentes de credibilidad a este plan, pues hoy Bloomberg reporta que los bonos soberanos de Chile están siendo comprados a niveles récord.
Por lo mismo se abre un espacio donde tenemos una credibilidad económica creciente, hay un ambiente proinversión que probablemente fomentará que pueda crecer la cartera de US$104 mil millones, tenemos precio de los metales que también está haciendo historia y promete seguir creciendo. Por lo mismo creo indispensable cerrar este plan de crecimiento con una estrategia que incorpore la productividad, los proveedores y con ello el empleo y bienestar de las personas.
Es imperativo que hoy trabajemos en acciones concretas que permitan que cada proyecto permita desarrollar y consolidar más capacidad productiva instalada en Chile.
En esto hay que tener claro que un plan que aumente la productividad, mirando la industria como ecosistema, no será exitoso si éste se centra en aumentar únicamente la producción en un millón de toneladas adicionales o en bajar al mínimo necesario los tiempos en permisos.
Pregunta corta: si mañana aprobamos toda la cartera de proyectos ¿automáticamente creceríamos un millón de toneladas? ¿Creemos tener la capacidad en infraestructura, en proveedores, personas y más aún, recursos en regiones para abordarlos?
Lo que sí creo es que el plan en concreto se concretará si este se acuerda comprometiendo y haciendo parte a todos los actores de la sociedad, incluida la cadena de valor. Que, independiente de su tamaño deberá invertir para aumentas su capacidad para hacer frente a esta mayor producción. Más aún, si los miembros, mineros y no mineros, se sienten parte de esta iniciativa será aún más ágil la implementación de las actividades necesarias para tener la infraestructura mínima habilitante para el desafío.
Más aún, el biministro Mas señaló en el Senado la necesidad de incentivar que las Pymes crezcan y generen más empleo. A una iniciativa como esta le viene de maravilla la implementación de una estrategia global de productividad minera. Porque además la minería es uno de los mejores laboratorios que Chile tiene para transformar pymes en empresas medianas, tecnológicas y eventualmente exportadoras. Porque además la misma cadena de valor crece en encadenamientos entre los mismos miembros.
Es primordial que como industria minera generemos una agenda pyme horizontal conectando financiamiento, innovación y escalamiento con los desafíos reales de las grandes operaciones mineras. Las empresas en Chile estamos preparadas.
El ambiente nunca estuvo más apto... hay agua en la piscina. Por lo mismo es el momento de desplegar e implementar una estrategia global que mire más allá de las toneladas. Porque la próxima mina de cobre puede ser la cadena de valor.