Reseña: "Pensar la Universidad"

Un debate relevante e impostergable es el estado del arte de las universidades y su futuro. Ello cobra mayor relevancia en momentos en que parecieran estar esfumándose todos los consensos relativos al respeto mutuo y al significado de la dignidad humana y su alcance. En ese sentido, "Pensar la Universidad" adquiere un significado trascedente por muchas razones.

La obra colectiva impulsada por el Faro UDD nos presenta una aproximación necesaria para adentrarnos en los debates, dilemas y encrucijadas en que se encuentras las Casas de Educación Superior en estos tiempos.

¿Hacia dónde se dirigen? ¿Qué papel cumplen y deben cumplir? ¿Cuál es el valor que tienen en la sociedad actual?, entre otras interrogantes se nos presentan a través de diversas plumas autorizadas para hablar de esta cuestión.

En tiempos en que públicamente se ha sospechado del valor de las humanidades; vivimos la irrupción de nuevas tecnologías que cambian nuestros estilos de vidas, aceleran procesos y necesidades formativas; se discuten diferentes diseños de políticas públicas para dar respuestas a las necesidades de conocimiento; y pareciera no existir un consenso respecto al papel de las universidades en la sociedad. Por todo ello, está obra tiene un gran valor para el debate.

La obra "Pensar la Universidad" nos exhibe varias perspectivas. Incluso corre el riesgo de aportar a una mayor confusión respecto del valor y proyección de la universidad. Sin embargo, el esfuerzo de los autores nos entrega -luego de una lectura atenta- elementos de análisis que nos permiten sacar nuestras propias conjeturas respecto del devenir de la universidad.

En la primera etapa del libro, José Joaquin Brunner; Carlos Williamson; Pablo Celis; Roberto Mayorga; Pedro Villarinos y Jorge Cordero a luz de Jorge Millas, nos ilustran acerca de la naturaleza de la universidad. Ellos consiguen fundadamente adentrarnos a los orígenes de la universidad, su evolución y, sobre todo, sentido.

De estos autores se puede desprender que la universidad es una institución que está llamada a dar respuestas frente a los desafíos contemporáneos. En efecto, el cambio de época al cual asistimos nos ha significado una suerte de fin de los consensos básicos de convivencia, lo cual se manifiesta a través de preguntas existenciales acerca de la persona, la sociedad y la propia humanidad. Para todas ellas, en vista de estos autores, la Universidad debiera ser un faro.

El fin de los consensos "civilizatorios" está de manifiesto en el orden internacional, en el espíritu de la norma, en el valor de la persona humana, e incluso en el debate mismo acerca de la educación y su propósito. Por lo tanto, la obra "Pensar la Universidad" nos resulta una contribución que debe ser relevada.

En consecuencia, las discusiones acerca de la herencia napoleónica de nuestras universidades de carácter profesionalizante, las que representan un paradigma diferente a la humboldtiana que desde el siglo XIX han pretendido la excelencia y la búsqueda del conocimiento, ya no nos permiten comprender los desafíos contemporáneos. Autores como Carlos Williamson y Roberto Mayorga nos invitan a dar un paso más allá e intentar adaptarnos a los desafíos de nuestros días desde la recuperación del sentido original o naturaleza misma de la universidad, cuyo quehacer ha sido históricamente un aporte a las humanidades mediante las cuales se brinda orientación al conocimiento especializado.

En efecto, los autores en la primera parte del libro nos narran la trayectoria y naturaleza de la universidad. Asunto que parece esencial para comprender de qué estamos hablando cuando hablamos de universidad, y como ello nos podría sacar del atolladero o confusión por la cual transitamos en estos tiempos postmodernos.

El segundo apartado se centra en un debate en políticas públicas, en el cual se abre la discusión compleja hacia las debilidades y desafíos de la educación superior por estos días.

Los autores, María Ignacia Arellano, Andrea Mackenney, Ernesto Silva, Cristián Larroulet, Claudio Sapalli, Patricio Órdenes y Loreto Bravo, nos introducen en la descripción, análisis y reflexión del diseño y aplicación de política públicas, para con ello explicar la situación actual de la universidad en Chile.

En definitiva, nos presentan sus tesis acerca del estado del arte de las universidades, para posteriormente presentarnos caminos para contrarrestar los riesgos y/o amenazas desde una perspectiva flexible e innovadora con el propósito de facilitar la adaptación de las universidades al entorno actual.

Finalmente, luego de leer la obra, me atrevo a relevar a la universidad en estos tiempos de confusión y cambio, y a la vez promover el debate con el objeto de ampliar los espacios de conversación acerca del papel que deben cumplir las casas de educación superior.

Lo anterior tiene urgencia, puesto que requerimos un marco conceptual y estratégico para nuevamente dar un propósito a nuestras sociedades y revitalizar el compromiso con la humanidad.