Aló, ¿Ministro?

“Las mentiras acuchillaron los papeles, 

y se infectaron las heridas de la historia .

Un tibio viento de cementerio te refresca 

mientras de la nube de plata estallan explosiones elektricas 

llueven indios en lanza 

Lluvia negra color venganza.”  (David Añiñir, Maria Juana la Mapunky de la Pintana). 

-¿Sí?, ¿cómo dice? ¿otra vez la Política? No se le oye bien…

-Ehh, Sí Ministro, o sea parece que no, pero sí. La Política estaba sin armas… solo usaba una poderosa voz que nos alertó y…

-¿Aló? No se le oye bien… iba fuertemente armada la Política, es lo único que me queda claro… quiere irrumpir nuevamente… ¿quiere interferir nuestra paz de mercado?

- Señor Ministro, repito, creímos que oímos que pensamos que vimos… Pero no portaba armas…

-Despliegue de inmediato todos los medios de comunicación… 

Sí. La “incómoda Política” que emerge de la mano de quienes son combatidos como delincuentes. La despolitización de la sociedad iniciada hace más de cuatro décadas, parece romperse.

Algunos le llaman “crisis de la democracia”, y resuenan las soluciones de corte autoritario que banalmente son aplaudidas por un sector de la sociedad que canaliza su ignorancia y/o miedo.

Pero esta crisis podría llamarse también, crisis de su democracia, la democracia de los poderosos, la democracia del mercado, la democracia neoliberal que secuestró la propia democracia y la hizo desaparecer, devolviéndonos (bajo los mantos del consumo), una democracia al más puro estilo barato de Hollywood.

Una maqueta llena de serpentinas que ya no puede contener La Venganza de la Historia, parafraseando a Seumas Milne. 

¿Es ese el miedo, Señor Ministro? Acaso, ¿usted también observa como tambalea la lógica de destrucción del tejido social que iniciaron a fuego los golpistas y que, para ser justos, continuaron de manera perfecta los concertacionistas? La repolitización de la sociedad, al parecer, es una verdadera pesadilla para los defensores del Mercado. 

Algunos ven con temor paralizante, cómo esa política se desarma. Esa política de destrucción de los lazos sociales en el territorio mapuche, materializada, como señala Fernando Pairicán en Malón, La rebelión del movimiento Mapuche 1990-2013, en las plantaciones de las Forestales en tierras ancestrales, que con sus motosierras no solo hacían desaparecer bosques nativos, sino que, además, cercenaban la comunidad y su tejido social (como pasó, además, en el resto del país). 

No obstante, hoy parece tambalear esa lógica despolitizadora y asoma una reorganización social, aunque sea incipiente, que les está tocando las puertas de La Moneda. Y pide explicaciones al Ministro del Interior. Sí, al mismo que le falló la conexión de celular. 

La fuerza militarizada en territorio Mapuche, no es más que la necesidad de deslegitimar una demanda histórica justa y legítima. La demanda Mapuche de restitución de tierras usurpadas, propone una discusión política, que los distintos gobiernos pos dictatoriales no han sabido (o no han querido) llevar a cabo.

Por el contrario, han superpuesto a la política legítima, una visión mercantil y utilitarista, propia de nuestra democracia neoliberal. Por eso las demandas sociales son asimiladas a la delincuencia, para no abrir el diálogo político necesario. Para, en definitiva, seguir la senda despolitizadora iniciada en dictadura y continuada luego de esta.

Una prueba de lo anterior, es la ocupación que hizo el “comando jungla” (grupo de elite que no contaba con celulares con buena señal), de un edificio que sería un liceo internado del cual podrían salir jóvenes formados profesionalmente. 

“No se puede recuperar la vida de un ser humano”, dijo firme el padre de Camilo Catrillanca. Dando lecciones de humanismo a las autoridades de Gobierno, que corrían en círculos para culpar y exculpar a carabineros y latifundistas.

“¿Cómo le decimos al Estado que cambie?”, agregaba, “…que cambie la forma de actuar frente a nuestro pueblo, porque casi todos los años, cada dos años, están muriendo mapuches a balas de Carabineros y eso no cambia.” 

“Madre, vieja mapuche, exiliada de la historia
Hija de mi pueblo amable
Desde el sur llegaste a parirnos 
Un circuito eléctrico rajó tu vientre 
Y así nacimos gritándoles a los miserables
Marri chi weu!!!!
en lenguaje lactante.” 
David Añiñir, Mapurbe. (Extracto)

Desde Facebook:

Guía de uso: Este es un espacio de libertad y por ello te pedimos aprovecharlo, para que tu opinión forme parte del debate público que día a día se da en la red. Esperamos que tus comentarios se den en un ánimo de sana convivencia y respeto, y nos reservamos el derecho de eliminar el contenido que consideremos no apropiado

Edición
Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
Columnas recientes
Columnistas