¿Por qué se renuncia?

Poco a poco se va dando cuerpo a una profecía auto cumplida y los integrantes del grupo autodeminado “Progresismo con Progreso” empiezan a presentar sus renuncias individuales a la Democracia Cristiana. El Mercurio órgano  oficioso de comunicaciones usado por los integrantes del grupo para dar a conocer sus opiniones, anticipa que en pocos días más un número indeterminado de ese sector presentarán la renuncia en forma conjunta.

Llaman  la atención en las renuncias hasta aquí conocidas un par de cosas: la primera, es que ellas se hagan a través de cartas o comunicados a los diarios y luego a la instancia partidaria y lo segundo que  llama profundamente la atención es que el argumento común es el sentirse no escuchados por las instancias partidarias generándose así una desafección creciente de los integrantes del grupo hacia el Partido Demócrata Cristiano.

Si revisamos brevemente la agenda que ha seguido la DC en decisiones institucionales, todas ellas han tenido como origen o fueron la postura defendida por quienes hoy renuncian: no ir a una Primaria para elegir al Candidato de la Coalición, optar por el camino propio para conseguir una mayor identidad partidaria, llevar lista al parlamento sin los socios principales de la Nueva Mayoría, presentar un programa de gobierno en el cual los énfasis estaban dados por el crecimiento económico y  la gradualidad. Decisiones sustantivas que sin duda acompañan fuerte derrota sufrida el 17 de noviembre.

Para mayor abundamiento, no fue sino a Mariana Aylwin, Jorge Burgos (no es del grupo) y Clemente  Pérez al menos se supo de ellos tres a quienes la candidata presidencial  Carolina Goic personalmente les pidió asumir una candidatura para robustecer las listas Demócratas Cristianas, ninguno aceptó, o cada uno de ellos se negó a hacer ese sacrificio.

A eso debemos agregar una cada vez más acentuada crítica de la dirigencia de la DC  a mantenerse como socio del PC y  una cada  vez más gélida relación con la Nueva Mayoría, ambos argumentos permanentes del grupo.

Como muchos demócratas cristianos no fui partidario de ninguno de los acuerdos detallados más arriba, perdí, pero yo no soy parte  del progresismo con progreso estoy en las antípodas de ese grupo.

Entonces ¿por qué se renuncia? Una buena parte de ellos son o fueron cercanos camaradas  míos o de mi familia, no seré yo el que busque o insinúe razones subalternas para tomar esa decisión, pero resulta evidente que no es la causa principal del alejamiento la razón esgrimida de no ser escuchados.

Muy jóvenes vivimos la separación del MAPU y la Izquierda Cristiana pero en ambos casos se esgrimieron razones de peso que al muy corto plazo fueron refrendadas por ambos partidos al integrarse a  la Unidad Popular.

Un poco menos jóvenes asistimos al quiebre producido por quienes optaron por incorporarse a servir la Dictadura, pero también en ellos, se hizo patente su beneplácito con el régimen militar al menos desde sus inicios.

Ni por lejos los argumentos expresados hoy por quienes nos dejan se parecen a los casos anteriores.Si su destino será similar en la práctica  a esos otros solo el tiempo lo dirá.

Desde Facebook:

Guía de uso: Este es un espacio de libertad y por ello te pedimos aprovecharlo, para que tu opinión forme parte del debate público que día a día se da en la red. Esperamos que tus comentarios se den en un ánimo de sana convivencia y respeto, y nos reservamos el derecho de eliminar el contenido que consideremos no apropiado

Edición
Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
Columnas recientes
Columnistas