¿Qué diría don Patricio Aylwin?

El 5 de octubre se conmemora el triunfo de la opción NO, iniciando así el camino al reencuentro de los chilenos. La lucha por recuperar la democracia y la defensa de los derechos humanos no fue sencilla y movilizó la conciencia de una gran mayoría de compatriotas que entendieron que la vía pacífica, el dialogo y el compromiso con los perseguidos y más vulnerables de nuestra sociedad, eran la vía para superar la violencia política y las violaciones a los derechos humanos que habían herido a nuestra nación, razón por la que nos habíamos divido profundamente.

En memoria del ex Presidente Aylwin debemos recordar el discurso de 1979, relativo a los Fundamentos de la Reconstrucción de la Democracia, puesto que encontramos allí los cimientos del camino que nos conducirían a una refundación de la amistad cívica extraviada.

En este mensaje primero nos entregó las causas del dolor de chilenos: “Conscientes de que el trágico quiebre institucional que sufre la patria fue principalmente consecuencia de la incapacidad a la que llegamos los chilenos para ponernos de acuerdo por encima de nuestras discrepancias…”, y luego, en el mismo discurso, nos muestra el camino al reencuentro, “la democracia se funda en dos ideas esenciales: el derecho del pueblo a gobernarse por sí mismo y la efectiva vigencia y promoción de los derechos humanos”.

Estas palabras fueron traducidas en acción por la coalición de los partidos que se conformaron tras la opción del NO (a la Dictadura y las causas del dolor entre los chilenos), tesis que se centró en la defensa de las personas y que resultó triunfante en la jornada del 5 de octubre de 1988.

Las fuerzas políticas fueron un instrumento de personas que abrazaron el reencuentro entre los chilenos, que apostaron con valentía y entusiasmo por el retorno de la democracia y de la defensa de las personas como pilar sustantivo de nuestra sociedad.

El camino no era fácil, lo sustantivo fue combatir el odio, la injusticia y el miedo a través de la paz, la justicia y la esperanza, para con ello reencontrarnos, y  no para crear otra grieta en la sociedad entre los “justos e injustos”.

Es cierto que algunas fuerzas políticas en el Chile de hoy no reconocen épica en este camino de reconciliación nacional, y tienen una visión crítica de su herencia en Chile. Sin embargo, creo que existe una mayoría silenciosa que está de acuerdo en que la paz social se construye con todos y que el camino es el diálogo y el entendimiento. ¡No con la crispación y la descalificación!, menos con rencillas personales.

En consecuencia, quienes fueron protagonistas o partidarios del reencuentro nacional no debieran caer en controversias menores que inviten a olvidar o interpretar, sobre todo a las nuevas generaciones, que el  5 de octubre es una fecha más de un calendario irrelevante.

Recordemos que fue el término de un camino de sueños y esperanzas y el inicio por y para la unión nacional.

El 5 de octubre inició la construcción de la Patria que queremos, libre, justa y buena para todos los chilenos, como nos señaló Don Patricio Aylwin en el discurso pronunciado en el Estadio Nacional el 12 de marzo de 1990.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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