Homosexualidad, difícil tema

Un programa de TV cuyos invitados debaten sobre homosexualidad y posiciones religiosas, dicen que el DSM-III (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) sacó a la homosexualidad de la patología.

Es un error grave, los DSM no son tratados de psicopatología, evitan la psicopatología y las teorías psicológicas o psiquiátricas. Son estadísticos epidemiológicos pero no científicos con la excepción de los casos en que la ciencia ha determinado la causa y el curso del proceso psicopatológico.

Puede decirse que la Asociación (norte)-Americana de Psiquiatría (la APA autores del DSM) sacaron a la homosexualidad de los desórdenes, trastornos o enfermedades mentales (por votación y con votación en contra no despreciable).

Desórdenes, trastornos o enfermedades son entidades inexistentes en la realidad biótica y tienen realidad convencional institucional.

La patología (causas y procesos) es parte de la biología que estudia procesos bióticos descriptibles, objetivos independientemente de las convenciones humanas.

Aunque hay un avance enorme, no sabemos la psicogenia de la hetero, homo o transexualidad.

Los DSM dejaron como trastornos o enfermedades a la transexualidad, la pedofilia y a todas las otras alteraciones sexuales, sin fundamento psicopatológico.

En una jornada de la Asociación de Transexuales (Transgénero) se reclamó a la APA que los saque del próximo DSM-V.

Si los pedófilos son tan irresponsables de su condición como los homosexuales porqué considerarlos desordenados mentales. Los pedófilos son enfermos para el DSM-IV aunque nunca ejerzan su pedofilia.

Los homosexuales por otra parte reclaman poder adoptar niños, pero ¿cómo?, si la infertilidad primaria de las parejas homosexuales no es una patología o una limitación sexual-reproductiva, no pueden reclamar su sanación; si es una patología es porque la condición homosexual lo es, si no es patología no pueden exigir su terapia.

Ayuda la fertilización in vitro, que ha tenido que reconocer que la infertilidad primaria de una pareja heterosexual es patología, para poder realizar sus técnicas y obtener algún dinero. Pero ¿cómo?

Cuando se trata de heterosexuales infértiles es patología, cuando se trata de homosexuales no es patología. Hay algo muy profundo que se está tomando livianamente.

Si la infertilidad primaria es una patología y se trata con la adopción, se comete una grave falta a la ética porque se instrumentaliza a una persona sin su consentimiento para convertirla en la terapia que le soluciona el problema a una pareja que no tiene hijos.

Jamás la adopción fue concebida para darle hijos a los que no los tenían. La adopción es para darle padres a los hijos que los han perdido.

Entremos en el área chica científica. La ciencia de la biología ha llegado a la conclusión que nada tiene sentido en el mundo biótico (en el médico o psicológico) sin el proceso evolutivo. Una prueba está en la sexualidad o sexo.

¿Cuál es el proceso fundamental sexual de todas las especies? Simplemente, la emergencia de individuos con nuevas combinaciones genómicas. Luego la sexualidad es propiedad de las especies no de los individuos que no pueden automodificarse genómicamente.

El sexo es el conjunto de caracteres que permiten la emergencia de recombinantes genómicos. La sexualidad nada tiene que ver con la reproducción. Hay especies que “sexúan” sin reproducirse y hay especies como el ser humano que tienen reproducción sexuada (asociada a sexualidad) y asexuada (gemelaridad monozigótica).

Las parejas homosexuales no pueden realizar un proceso sexual (emergencia de recombinantes genómicos), por lo que no son sexuales. “Homosexual” no corresponde a una realidad biótica. Se propuso “homofílico” que no prosperó, pero debe ser “homoerástico”: atraído eróticamente por personas del mismo sexo somático (hay que precisar).

Por otra parte los estudios están demostrando que tanto la homosexualidad como la transexualidad se deben a una interrupción de la androgenización (masculinización) normal del cerebro que lleva a la predisposición para formarse como heterosexual en un ambiente diferenciador familiar también normal.

Se completa esta diferenciación con el ambiente de los primeros años de vinculaciones con figuras masculinas y femeninas bien definidas.

Entonces, la homosexualidad se produciría porque no está androgenizado el cerebro suficientemente o porque el ambiente de los primeros años no es un correcto diferenciador sexual o por ambos. En todos los casos se está indicando un claro trastorno del desarrollo que por decir lo menos es eso.

Pero evolutivamente, la cosa es todavía más complicada al pretender la adopción por parejas homosexuales ya que todo el periodo de amamantamiento y de estimulaciones vinculares, con desarrollos endocrinos coordinados entre la madre el padre y el hijo que vienen desde la cohabitación conyugal, concepción, embarazo, parto y postparto, estaría ausente.

En un congreso una pediatra uruguaya, ante mi pregunta ingenua, sobre la adopción por homosexuales, me contestó que eso no era problema, que se usaba lactancia artificial y que si el homosexual se ponía al pecho a una guagua en periodo de lactancia funcionaba igual que la madre biológica.

Yo me imaginaba un pecho de homosexual velludo y la guagua tratando de evitar tragar pelos.

La evolución tiene más de medio millón de años para generar varones de pelo en pecho y mujeres lampiñas de pecho.

La expositora, una brasilera fue más atinada, dijo que en Brasil se trataba de evitar la adopción de niños lactantes. Hicimos una ley para aumentar la lactancia natural y la presencia vinculante de la madre y vamos a decir que eso y medio millón de años de evolución son irrelevantes ¡Exijo una explicación!

Las Religiones por otra parte tendrán que aceptar la evolución sin tapujos. La evolución (querida y programada por Dios) les está entregando un salvavidas. De no acogerlo se verán en aprietos muy difíciles.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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