El Kindle ¿me gusta o no me gusta?

Hace un tiempo llegó a mis manos un Kindle, llegó en el momento menos pensado. Lo recibí sin estar muy segura de querer saber cómo funcionaría, de hecho ese episodio me recordó la vez en que mis padres me regalaron un celular. Ese día sentí como el control se introducía en mi vida, como a través de un dispositivo sabrían dónde estoy, con quién y qué hago, de alguna manera me perturbaba el celular, claro que un Kindle es diferente porque es un libro electrónico que ayuda a tener muchos libros a la vez, funciona como una nube de biblioteca, que almacena tus libros preferidos.

En un comienzo tuve 50 libros en mi Kindle. Aun así no comenzaba la lectura de ninguno. Me decidí por uno de Mario Benedetti, algo liviano, según mi gusto lector.  Y aun así no avanzaba nada de nada. Es que me considero romántica, amo leer, adoro tocar las páginas, es una maravilla estar frente a un libro, conocer el autor, buscar una mente más veloz que la mía, que me haga pensar en cosas que yo no he imaginado. Eso amo de los escritores, ellos saben hacer volar, entonces por lo mismo no podía entregarme al Kindle.

Hasta que un día me vino una buena idea. Se me ocurrió descargar libros de mi escritor favorito. Adivinen quien es, Enrique Vila- Matas, un escritor barcelonés adorable que escribe como habla, algo similar a Cortázar, no los comparo,  solo que ambos escriben como hablan. Y comencé a leer la obra Dublinesca. Así empecé a tomarle cariño al libro electrónico.  Descubrí que en ellos se pueden hacer notas, pero las páginas no aparecen compaginadas, aparecen con un porcentaje. Dejaré un fragmento  para que vean, como se me ocurrió citar las páginas.

“Para no perderse tanto, Riba gira levemente su vista hacia la izquierda, hacia la cocina. Las patatas gratinadas, en efecto, están ya en el horno. Pero no se le escapa que esa es tan solo una verdad relativa, pues en cualquier momento una loca, o el mismo Spider, podría entrar por la puerta de imprevisto y negar esta evidencia y todas las demás, todas, incluida la sobria verdad de las patatas gratinadas”. 11%

Si eres amante de los viajes o escapadas a algún lugar el Kindle es ideal. Su tamaño es perfecto para llevarlo en un avión, un bus, para usarlo mientras pides un café con algún pastelito, el Kindle funciona bien viajando.  Yo a veces viajo acompañada y otras lo hago sola y de verdad el Kindle en mi último viaje a San Pedro de Atacama fue mi compañero.

Logré avanzar el porcentaje de la novela de Matas. Ahora en relación al libro, lo recomiendo. Dublinesca se publicó en el año 2010. Este es un texto sicológico. Hay muchas temáticas interesantes en ella, como el vacío, el cuestionamiento de la vida, el alter ego y el fracaso. A este autor lo encuentro ondero, es tan ondero que hasta Paul Auster y Julia Kristeva aparece en sus textos.

Ahora lo que sugiero para leer en Kindle, es  ojalá  un autor que te guste mucho, en caso de que seas reticente frente a este formato.

A su vez recomiendo leer, lo que sea, pero leer, eso siempre nos ampliará mundos y nos hará conectar neuronas que antes no se habían conectado. Yo seguiré leyendo Dublinesca y pensando en cómo interactuar la lectura del libro electrónico con la clásica lectura de libros, los adorados libros que andan por ahí buscándonos.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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