Calidad de vida en Providencia

El derecho a la ciudad es un derecho humano. Cuando elegimos un lugar para vivir buscamos rodearnos de la mejor calidad de vida posible, sin embargo, todo lo anterior puede derrumbarse de un momento a otro cuando las autorizaciones no discriminan para densificar un barrio.

Lo sucedido a los vecinos de Tomás Guevara 2950 no es un hecho aislado en la Comuna de Providencia, más bien es lo que comúnmente pasa. Son nuestras autoridades municipales las llamadas a resguardar que lo anterior no ocurra. Sin embargo, hoy nos sentimos huérfanos. Nuestros reclamos y sugerencias NO son escuchados.

¿Cómo se puede resguardar la calidad de vida de la Comuna? Planificando adecuadamente el carácter urbano, permitiendo alturas armónicas en cada barrio y resguardando la identidad de los mismos.

El Plan Regulador aprobado en el 2007 ha dado paso para que el cemento se apodere de nuestra comuna sacrificando las áreas verdes privadas que han sido nuestro orgullo o que nos han convencido de trasladarnos a vivir a Providencia.

Lo anterior, no significa que estemos por detener su crecimiento, ni de la ciudad.Los nuevos edificios les han dado la posibilidad a muchos jóvenes de venir a vivir a Providencia; sin embargo, lo anterior no se puede hacer a costa de expulsar a los vecinos que han nacido en esta comuna. El crecimiento debe ser armónico con las características de cada uno de los barrios y su forma de habitarlos. Para vecinos como los de Tomás Guevara 2950 deben existir compensaciones.

Se hace urgente resguardar los barrios que aún nos quedan y esto sólo se puede lograr, conforme a la legislación vigente, exigiendo al Municipio la realización de un nuevo Plan Regulador con la debida consulta a la ciudadanía.

Providencia era conocida por ser una “comuna verde” no solo por sus áreas verdes públicas, sino por sus jardines privados.

Alicia Cañas, apenas pisa la alcaldía de Providencia en 1935, se pone manos a la obra para cumplir con su proyecto de rediseñar la comuna como una Ciudad Jardín. Lleva al arquitecto alemán Oscar Prager al municipio para hacer un plan urbanístico con parques y avenidas arboladas, como los de las calles Pocuro y Los Leones. Remodeló la avenida Andrés Bello –la Costanera– construyendo la avenida y el parque actual, lo que generó que muchas familias se sintieran atraídas y se instalaran en ella.

La construcción desmedida nos ha convertido en indeseables a quienes hemos optado por vivir en nuestras casas, debido a la voracidad inmobiliaria y a la falta de vigilancia municipal, nos vemos obligados a soportar casas más húmedas, sin luz natural, a estar permanentemente en vitrina y a resignarnos a tomar el sol en las pocas plazas que aún nos quedan.

Ningún habitante de Providencia está libre de sufrir una situación como la de los vecinos de la calle Tomás Guevara. Esto significa que ya no somos dueños de las propiedades que habitamos.

Por lo mismo, llamamos a los vecinos de la comuna a denunciar estas situaciones y a exigir a la brevedad un nuevo Plan Regular en el cual, nuestra opinión sea vinculante.

Así como también al Alcalde a comprometerse con una planificación urbana en la cual el habitante y nuestros barrios, que son los de Providencia, sean su principal preocupación.

Los habitantes de Providencia somos personas y, no solamente sujetos de mercado.Somos sujetos de derecho y exigiremos nuestro derecho a una Comuna amigable, acogedora y amable de vivirla.

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Edición
Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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