Sin cultura cívica Chile no tiene solución

El Estado de un Pueblo debería ser el cuerpo orgánico-estructural que tiene ese Pueblo para realizar y proyectar su convivencia y desarrollo armónicamente según ese Pueblo ha decidido.

Esto no tiene nada de utópico, hay varios países que tienen Estados muy próximos a este modelo, pero muchos están lejos de él.

El Estado para realizar su labor tiene cuerpos definidos como Poderes Públicos, cuerpos definidos como técnico-científico-profesionales, cuerpos definidos como Organizaciones Ciudadanas principalmente territoriales y organizaciones directas del pueblo.

Entre los Poderes Públicos tenemos:

1) El Ejecutivo (ejecuta acciones y manda leyes al Congreso) o Gobierno que es el aparato mono-ideológico del Estado, en este caso en Chile el Gobierno de la Alianza cuya ideología es de derecha, capitalista, neoliberal.

2) El poder Legislativo o Parlamento, que elabora las leyes, con su Cámara de Diputados y con el Senado que es un poder plural en lo ideológico y político incluido los independientes.

3) El poder Judicial que administra la aplicación de las leyes y que debería ser profesional y no ideológico, pero todos vemos que es muy ideologizado y según la Sala de la Corte que se trate se puede predecir el resultado de un tema con contenido ideológico.

Están los cuerpos técnico-científicos-profesionales del Estado como todos los de Educación, entiéndase Universidades públicas, escuelas y liceos municipales; los de Salud como consultorios municipales (los hospitales ministeriales o regionales son más bien de Gobierno); los de producción como Codelco, ENAP y uno que otro más.

Estos cuerpos deberían ser autónomos del Estado y funcionar de acuerdo a políticas elaboradas desde el conocimiento técnico y científico por personas expertas cuyos cargos fuesen concursados abierta y transparentemente (son los más importantes, no existen en Chile).

Estas políticas deberían ser independientes de los partidos políticos y de las contingencias ideológicas transitorias y deberían trasuntar la ideología mayoritaria del Pueblo de Chile.

Las Organizaciones Ciudadanas territoriales son las regionales y provinciales que son de Gobierno (Intendente y Gobernador respectivamente) y las comunales (Alcaldes mono-ideológicos y Concejales pluri-ideológicos) que por ser sus autoridades elegidas y tomar decisiones independientes del Poder Ejecutivo son más bien Estatales que de Gobierno.

Las organizaciones directas del Pueblo son las ONG, las Juntas Vecinales, organizaciones religiosas, etc. (algunos autores no incluyen estas como organizaciones estatales)

Muchos conflictos se originan desde el vicio instaurado por la Unidad Popular cuando el Gobierno quiere tomar el control ideológico de los cuerpos del Estado imponiendo su ideología pretendida socialista (más bien achoclonada).

Todo lo que pertenece al Pueblo de Chile debe ser controlado ideológicamente. Este vicio fue copiado y aumentado por el Gobierno militar pero ahora con la ideología pretendida neoliberal (más bien oligárquica, oligopólica); todo lo que pertenece al Pueblo de Chile debe pasar a manos privadas o reducirse a una función subsidiaria.

La Concertación lleva este ataque al Estado al extremo, con una ideología que me reconozco incapaz de describir, pretendida social-democratoide, pero en la práctica más neoliberal que en el periodo Militar.

En el actual Gobierno de la Alianza la disminución del Estado en beneficio del Gobierno y de la oligocracia gobernante sigue sin freno.

Véase la reciente agresión del Gobierno por el Ministerio de Salud a los campos docentes de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, que es claro ejemplo.

El Ministro se disculpa no porque cometa un error de ideología sino porque había un convenio Gobierno-Estado previo que garantizaba esta alianza.

Pero la amenaza del Gobierno contra el Estado sigue, no por maldad de los Gobiernos sino porque se ha elegido un modelo neoliberal, en el que el Estado concebido como organización del bien común debe desaparecer.

Lo malo no es la ideología sino que ésta ha sido impuesta por muertes, exoneraciones, exilios, ventas de activos, bienes muebles e inmuebles de personas y bienes del Estado (del pueblo de Chile) por las armas o por la Constitución y las leyes, en forma fascista sin el consentimiento del pueblo de Chile.

Para dirimir el problema hace falta una nueva Constitución, pero más que esto un sinceramiento de las ideologías que tiene el pueblo para hacer una Constitución que verdaderamente represente a la ideología mayoritaria.

Se dice que debe Des-Municipalizarse la educación y que ésta debe pasar al Ministerio.
Esto sería salir del sartén para caer en las brasas. La educación municipalizada es del Estado de Chile (pluri-ideológica), la Ministerial es del Gobierno (mono-ideológica) de Chile.

Si no hay un Cuerpo Estatal, (con cargos públicos concursados) de la Educación que piense, critique y ejecute una política educacional definida previamente independientemente de Gobiernos y Partidos Políticos, el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Desde Facebook:

Guía de uso: Este es un espacio de libertad y por ello te pedimos aprovecharlo, para que tu opinión forme parte del debate público que día a día se da en la red. Esperamos que tus comentarios se den en un ánimo de sana convivencia y respeto, y nos reservamos el derecho de eliminar el contenido que consideremos no apropiado

Edición
Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
Columnas recientes
Columnistas