En la inauguración de la cuarta versión de Smart City Expo Santiago 2026 -que estará abierta hasta el sábado 25 de julio en la Estación Mapocho-, me sorprendió la cantidad de adolescentes, con cuaderno y lápiz en mano, y de uniforme escolar, que iban de stand en stand aprendiendo de las más de 200 soluciones tecnológicas e innovadoras pensadas para mejor la calidad de vida en las ciudades. Algunos venían de regiones como Maule y otros de Santiago. Miraban con curiosidad los drones con cámaras térmicas, los autobuses eléctricos, los equipos de rescate de Carabineros y tantas otras propuestas para recuperar la ciudad para las personas.
Es cierto que en la feria hay una diversidad impresionante de gente, del mundo privado, de las ONG, del sector público, de la academia, de las comunicaciones, pero esos jóvenes, genuinamente interesados en las soluciones y en la tecnología, nos recuerdan por qué lo hacemos. Nos recuerdan que una ciudad inteligente en seguridad, cambio climático y movilidad es un legado que vamos a dejarles a ellos. Y que están aquí, mirando con atención lo que hacemos.
La última encuesta CEP dejó claro que la inseguridad es el principal problema que los chilenos necesitan que solucionemos. Desde el gobierno de Santiago hemos avanzado con muchas medidas, entre ellas, el primer sistema integrado de cámaras de televigilancia con inteligencia artificial, que cuenta con 1.106 cámaras, claves para la prevención y persecución del delito. Sin embargo, tenemos que empujar, con la misma fuerza, la capacidad de gestionar esas cámaras, y ahí las nuevas tecnologías -presentes en la feria y disponibles para cualquiera que quiera visitarlas- contribuyen muchísimo.
Pero la tecnología -y esta es una frase habitual de los expositores en la Smart City Expo Santiago 2026- no es suficiente, no es la panacea. La tecnología no reemplaza al sistema de gobierno, tampoco soluciona el problema de las atribuciones o del presupuesto de los gobiernos regionales, pero sí permite coordinar y mejorar la gestión. Un ejemplo es la plataforma Condor: Observatorio Regional, financiada por el gobierno de Santiago y que permite acceder, gestionar y visualizar información geoespacial para apoyar la toma de decisiones y fortalecer la coordinación territorial.
Otro ejemplo, en materia de seguridad climática, que comprende la resiliencia hídrica, la adaptación a las olas de calor extremas y la prevención de incendios, es nuestra capacidad para predecir con mejor exactitud los fenómenos climáticos, detectar las zonas más vulnerables y apuntar a reducir la brecha en los impactos del cambio climático entre comunas de más y menos ingresos. Es ahí donde la tecnología de punta nos da el empujón que necesitamos para mejorar la eficiencia y eficacia de nuestras medidas.
Los invito a visitar la feria. Encontrarán un ambiente grato y estimulante, pasillos llenos de ciencia e innovación, de emprendimiento, charlas de investigadores y académicos, conversaciones entre pares y también entre personas que desean saber y otros que desean enseñarles. Invito especialmente a los jóvenes, porque serán ellos los llamados a tomar la posta y a seguir construyendo una mejor ciudad para todos y todas.