El primer paso para los próximos 100 años

El domingo se cumplirán 101 años desde que un grupo de jugadores rebeldes de Magallanes, liderados por David Arellano, decidió fundar un nuevo club con un objetivo claro: profesionalizar el fútbol y dignificar la vida de los futbolistas. Fue un 19 de abril de 1925 cuando, en el Estadio El Llano de San Miguel, y tras reuniones previas en el desaparecido bar El Quitapenas de Independencia, se concretó una idea que cambiaría para siempre la historia del deporte en Chile. Ese día nació Colo-Colo. Más de un siglo después, esa convicción sigue vigente. Sabemos que el centenario no fue como esperábamos. La muerte de Mylan y Martina nos golpeó profundamente; fue un hecho que nos marcó a fuego en la historia de la institución y que nos ha llevado a reflexionar y trabajar para que tragedias como esta no vuelvan a repetirse nunca más.

A nivel deportivo, los resultados tampoco nos acompañaron en el fútbol masculino. Pero como ha sucedido a lo largo de nuestra historia, desde que nuestro fundador perdió la vida representando al club en España, si algo caracteriza a Colo-Colo es su fortaleza para levantarse cuantas veces sea necesario.

Hoy comenzamos a dar el primer paso hacia los próximos cien años. Lo hacemos con un equipo masculino competitivo, que lidera la tabla, y también con una convicción profunda que este 2026 sí se está cumpliendo: tenemos que ser un club formador. Darle más rodaje a la cantera no es solo una opción, es el camino para construir un proyecto con identidad, sólido y competitivo, algo que ha quedado demostrado con nuestro equipo femenino, que lleva cuatro campeonatos ganados de forma consecutiva y que el año pasado estuvo a un paso de jugar la final de la Libertadores.

Ese impulso no se limita al fútbol profesional. Nuestras distintas ramas reflejan que Colo-Colo es una institución en crecimiento y con proyección. Desde el futsal, donde hoy somos protagonistas a nivel nacional y con desafíos internacionales por delante, hasta el básquetbol, vóleibol y patín carrera, que han ido consolidando su desarrollo, el club avanza con fuerza en múltiples frentes. Son señales claras de que, cuando hay trabajo y convicción, los resultados llegan.

Pero el desafío no es solo deportivo, también es institucional. Desde nuestra participación en el Comité Estadio, hemos podido incidir para concretar los primeros avances en pos del sueño de un Monumental remodelado, que nos sitúe nuevamente a la vanguardia, esta vez en infraestructura, tal como dicta la historia grande de nuestro club.

Sabemos que aún podemos mejorar y crecer mucho más. Para eso, el rol de las socias y socios es muy significativo. En 2035 volveremos a conducir mayoritariamente los destinos de Colo-Colo. Necesitaremos tener un padrón robusto para cuando aquello ocurra. Por ello, la reciente instauración del "Mes de la Mujer Colocolina", impulsado por nuestra Dirección de Género y el "Día de la Socia y el Socio Colocolino", sumado a las iniciativas que realizamos con nuestras socias y socios honorarios y al trabajo que lleva a cabo nuestro voluntariado, no solo son gestos simbólicos, sino acciones que buscan consolidar y proyectar aún más todo lo recorrido y avanzado en los últimos años para poder volver a liderar con propiedad nuestro club, evitando que los errores del pasado se repitan y construyendo una institución más sólida, transparente y representativa a nivel nacional y también internacional, gracias a nuestras vibrantes filiales, de Arica a Magallanes y también en el extranjero.

Además, tal como nuestro nombre lo indica, queremos ser una institución con un fuerte componente social. Por eso, a través de nuestra vicepresidencia de Desarrollo Social, hemos trabajado intensamente para estar cerca de nuestros socios y socias y para apoyar a quienes más lo necesitan. En este sentido, nuestras iniciativas más importantes son el proyecto Esperanza Alba, escuela de fútbol inclusiva liderada por nuestro exgoleador y campeón en la quiebra Manuel Alejandro Neira, y la Escuela Popular David Arellano Moraga, proyecto de nivelación de estudios para mayores de 18 años que deseen terminar la etapa escolar, y que hoy se lleva a cabo en la Biblioteca de Estación Central, tras la firma de un importante convenio con este municipio.

Asimismo, a través de nuestro Departamento de Patrimonio y Cultura, buscamos rescatar, preservar y democratizar el acceso al patrimonio cultural, tanto material como inmaterial, de nuestra institución, con el objetivo de fortalecer y profundizar el sentido de identidad colocolina. Hace solo unos días, el martes 14 de abril, realizamos un homenaje en el mausoleo de los Viejos Cracks de Colo-Colo por el centenario del natalicio de nuestra leyenda Jorge Robledo, y el domingo estaremos conmemorando nuestro aniversario en ese mismo lugar donde descansa una parte importante de nuestra historia.

Además, hemos continuado con las "arellanizaciones". La semana pasada las realizamos con nuestros canteranos y refuerzos, para que conozcan más sobre los orígenes de nuestro club y el legado de David Arellano, con el fin de reforzar el sentido de pertenencia, los valores y la memoria histórica del Cacique. Acciones como esta deben extenderse y perdurar en el tiempo.

El futuro del Club Social y Deportivo Colo-Colo es un desafío colectivo que requiere compromiso, participación y sentido de pertenencia. Hoy damos el primer paso de los próximos cien años, esperando que cuando llegue el bicentenario podamos celebrar con un club fuerte, competitivo y que sea de su gente.