Habilitar la innovación digital sostenible

La mayoría de nosotros entiende el funcionamiento de un condominio: libertad para pintar o mover muebles, bajo la condición de respetar las reglas comunes. No se puede botar un muro o intervenir el ascensor sin avisar, pues el desorden de uno afecta a todos. Con la tecnología en las empresas pasa lo mismo.

Las organizaciones promueven la innovación y la adopción de nuevas tecnologías: equipos prueban herramientas, áreas desarrollan soluciones propias y personas usan inteligencia artificial (IA) para hacer su trabajo más rápido y mejor. Todo es positivo, pero el problema surge cuando la empresa se transforma en un edificio sin reglamento.

Hoy, cada área gestiona sus datos, contrata software sin coordinación, desarrolla sin estándares y usa IA sin criterios definidos. Todo funciona... hasta que un dato crítico no cuadra, un sistema no conversa, se toma una decisión con información incorrecta o un incidente de ciberseguridad expone lo que no debía.

Gobernanza no es control, es convivencia. Hablar de gobernanza de datos, de IA o de desarrollos TI no es burocracia, es establecer reglas claras del condominio tecnológico.

  • La gobernanza de datos responde: ¿Quién es dueño? ¿Quién puede usarlos? ¿Con qué calidad? ¿Para qué decisiones? ¿Bajo qué criterios de seguridad? Sin esto, la empresa discute opiniones en vez de hechos, con bases frágiles.
  • La gobernanza de IA busca habilitar su uso responsablemente, no prohibirlo. Define qué herramientas, para qué casos, con qué datos, qué se automatiza y quién responde. IA sin reglas es riesgo mal gestionado, no innovación.
  • La gobernanza de desarrollos TI asegura que los sistemas conversen, sigan estándares mínimos y no se transformen en islas. Evita que cada departamento construya su propio "edificio" dentro del mismo.

La ciberseguridad es la puerta de entrada. Como las cerraduras en un condominio, es la seguridad básica que permite vivir tranquilos. La ciberseguridad es una condición habilitante del negocio. Un acceso mal gestionado o una herramienta no autorizada basta para comprometer información crítica y dañar la confianza.

En una organización madura, la gobernanza tecnológica es una ventaja competitiva. Permite escalar, integrar, proteger y sostener la innovación en el tiempo. A ningún directorio se le ocurriría administrar un edificio sin reglamento. La pregunta es ¿se prefiere administrar de forma consciente y anticipada, o reactiva, después de que el edificio empezó a deteriorarse? La tecnología vive en comunidad, y toda comunidad necesita reglas para prosperar.

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