El año 1906 fue "movido" en términos telúricos. Un año donde ocurrieron al menos siete terremotos importantes en el mundo. Entre ellos destaca el devastador terremoto de San Francisco, en Estados Unidos, con un saldo estimado de 3.500 muertes -el más mortífero en la historia de ese país y un hito que impulsó el desarrollo de la sismología moderna-. Otro de estos grandes "siete", además del terremoto de Valparaíso, es el terremoto de las las Aleutianas, que tiene una curiosa particularidad: ocurrió tan solo unos 30 minutos antes que el de Valparaíso.
Estudiar estos terremotos antiguos no es tarea simple, puesto que el registro de datos no existía como lo conocemos hoy, incluso, asignarles magnitudes (concepto que no estaba definido en la época) es aventurado, y sólo podemos hablar de "estimaciones", pero ojo, como hemos dicho varias veces, existe una enorme diferencia entre magnitudes 8.2 y 8.4, por ejemplo, debido a la naturaleza logarítmica en que se construye la magnitud, lo que inherentemente al hablar de estos terremotos históricos, lo hacemos dentro de un gran marco de incertidumbres.
Justamente, el terremoto de 1906 se estima hoy en torno a una magnitud de 8.2, lo que lo pondría de manera comparable al terremoto de Iquique del año 2014, incluso ambos con la generación de un tsunami menor, que no produjo mayores problemas en las zonas próximas a la fuente del terremoto. Sin embargo, la gran diferencia es que, en el caso de 1906, en parte debido a la morfología que hay en el dominio "fosa oceánica-costa", al parecer concentró gran parte de su movimiento "bajo" la tierra y no "bajo" el océano, excitando ondas sísmicas energéticas que desataron un caos y desastre en los centros urbanos cercanos.
Por varios años, del otro lado del mundo, tanto en Hawai (1.5 m de altura en Hilo y 3.5 m en Maui), como en Japón (10 a 40 cm), no estaba claro si las señales en instrumentos mareográficos que allí se habían registrado provenían o bien del terremoto de las Aleutianas o bien, del terremoto de Valparaíso. Y eso es en parte el trabajo "detectivesco" científico al intentar dar respuestas con la información disponible. Con todo lo que tenemos y todo lo que se sabe hasta hoy, con alta probabilidad, el causante de esas perturbaciones sí fue el terremoto de Valparaíso, y nos da una idea de que incluso un tsunami menor, combinado con otros efectos locales, puede llegar a provocar impactos a miles de kilómetros de distancia.
Otra de las grandes preguntas tiene que ver con los "ciclos". En Valparaíso, terremotos de carácter importante han ocurrido en 1647, 1730, 1822, 1906 y 1985, dando una tasa de recurrencia promedio de cerca de 85 años. Eso significaría que alrededor del año 2070 debería ocurrir otro similar. Desafortunadamente, la Tierra no funciona como un reloj: los mecanismos que controlan la ocurrencia de un terremoto son caóticos, no lineales y mucho más complejos de lo que nos gustaría.
Va a ocurrir de nuevo: sin duda. ¿Cuándo? Nadie lo sabe. ¿Pronto? Eso es algo totalmente subjetivo en las escalas de tiempo geológicas en las que nos movemos.