Sustentables: ¿educados, sanos o con parques protegidos?

Hay muchas ideas sobre la ruta de la sustentabilidad hoy en día. Algunas de estas directrices corresponderían a las empresas, por medio de su responsabilidad social, otras, al Estado -¿acaso no es su obligación hoy promover la sustentabilidad en las sociedades?- u ONGs, que se ocupan, desde diferentes redes locales y globales, de atender los problemas que la sociedad genera: el SIDA, los “sin techo”, protección de la flora y fauna, derechos indígenas, violación de derechos humanos básicos …

Los problemas que generan las sociedades son de tan alta complejidad que las prioridades de la agenda política no se cruzan siempre con la sensibilidad de la población, o porque no hay suficiente dinero en las arcas fiscales, o porque nadie se pone de acuerdo en nada, como pareciera ser el caso de la educación secundaria y universitaria en Chile, o por ignorancia.

Hay escolares chilenos con niveles educacionales muy pobres y también muy buenos, y más que en ningún otro país de la OCDE, según sus datos, el nuestro cuenta con la mayor correlación entre resultado escolar y el bagaje cultural de las familias.

Es decir, de acuerdo al tipo de familia al que pertenece, y el barrio en donde estudia. Esto, no es sustentable. No sirve para proyectar el Chile del mañana, por cursi que resulte la frase.

Llevamos décadas, por ejemplo, con VIH SIDA. En Chile hay 17.000 casos notificados con VIH SIDA, y el ministerio de Salud estima que otras 23.000 personas son portadoras, aunque no lo saben.

A nivel global, surgió el 1 de noviembre, a 30 años de la epidemia, la campaña “Aids free generation by 2015” (2015quilt.com). ¿Habrá alguna generación libre de SIDA?, ¿podemos pensar un Chile sin SIDA? Continuar con una sociedad con madres que pueden infectar a sus hijos de VIH, tampoco es sustentable.

Tampoco es sustentable contar con una fuerte campaña de concientización de la discapacidad física desde hace decenas de años, a través de organismos como la Teletón, y escasamente ver discapacitados trabajando cotidianamente.

Los discapacitados sumarían 3.350.090 personas (ine.cl), ¿en qué lugares trabajan?, ¿o estarán encerrados en sus casas?, ¿o pidiendo dinero?

Si bien hay entidades, como la Cámara Chilena de la Construcción, que, ligada a la Teletón, capacita a los discapacitados, ¿dónde estarán en estos momentos los ciegos, que suman 634.206 personas? No es sustentable no verlos, aunque ellos no nos vean.

Por otro lado, en nuestros sensibles hábitats naturales se nos acaban los pumas, los huemules, las chinchillas, los cóndores, las vicuñas. Existen 147 especies vulnerables en Chile, entre animales y plantas, según la lista roja que publicaiucnredlist.org.

Para un país tan nacionalista como el nuestro, la sustentabilidad de la actividad empresarial no es el foco de atención cuando los ecosistemas están en peligro, sino, como en el caso de Barrancones, más que la flora, es la amenaza a la preservación de la fauna lo que cala en la mente del público, ya sea el que lee prensa o el ciudadano televisión. Y gracias a las redes sociales de internet. Que nos quedemos sin un lugar para las ballenas, que el puma se pierda del paisaje o que los huemules sean unos desconocidos, no es sustentable.

Los pumas siempre han generado problemas a los grandes y pequeños productores de ganado, de norte a sur. Hay relatos en mi familia que recuerdan con pena cómo antiguamente había que matar a los cachorros de puma si los encontraban cerca del ganado, cuando la madre puma bajaba de la montaña cuando no había comida.

En el sur de Chile, Douglas y Kristine Tompkins han instalado el proyecto Conservación Patagónica, para dotar de sustentabilidad a ecosistemas que desde hace años fueron erosionados por la presencia humana.

Se ha criticado su instalación en el país, porque habría una apropiación de tierras exagerada por parte de un filántropo extranjero. Los derechos de agua de los ríos fueron vendidos entre 1973 y 1990. Pero se puede trabajar aún para recuperar esta reserva natural. La intención es devolverla al Estado de Chile, sana, sin cercas, para que los pumas y huemules corran libremente. Y con unos mínimos niveles de consumo de energía.

¿Qué tienen que ver los enfermos de VIH-SIDA, ciegos, cóndores, una educación con equidad, con protección de la vegetación?

Tienen que ver entre sí, con un planeta sano, con un lugar amable para vivir. Es un cambio de mentalidad. En el corto plazo es caro. En el largo plazo es beneficioso.

Eso, lo del mañana, es lo sustentable.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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