Aniversario DC con rostro de mujer

Paulina Mendoza Pereira
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El pasado 28 de julio se cumplieron 69 años desde la fundación de la Democracia Cristiana (DC). Es una fecha muy especial ya que es el Día de la Campesina y el Campesino en Chile, conmemorando la promulgación de la ley 16.640 de Reforma Agraria y la ley 16.625 de Sindicalización Campesina (1967), durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva.

Es importante recordar cada uno de los aportes que a lo largo de la historia la Democracia Cristiana realizó para el avance de las mujeres.

El gobierno de Patricio Aylwin estuvo marcado por avances muy relevantes para nosotras, por ejemplo en 1991 se crea el Sernam y al año siguiente se crea el programa de mujeres rurales de Prodemu, el cual actualmente el gobierno de Kast ha decidido eliminar. En el gobierno DC siguiente, de Frei Ruiz-Tagle, se aprobó la ley de violencia intrafamiliar (ley 19.325) y el mismo año 1994 Chile ratificó el compromiso internacional de Belém do Pará.

Resulta muy relevante sobre todo para quienes militamos en este partido recordar con emoción que fueron por iniciativas demócratas cristianas leyes como la 19.585, que puso fin a la distinción entre hijos legales e hijos naturales. O la reforma constitucional de 1999 que establece en el artículo 1 de la Constitución el concepto de "persona" en reemplazo de "hombre", para así establecer la igualdad de derechos.

A lo largo de la historia, las distintas bancadas parlamentarias de la Democracia Cristiana han presentado y apoyado iniciativas de proyectos de ley tan relevantes como aquel que puso fin a la discriminación que sufrían estudiantes embarazadas o madres lactantes en los recintos educacionales, donde no se les permitía continuar con sus estudios (ley 19.688).

La mayoría de las y los parlamentarios apoyaron iniciativas tales como la ley del divorcio, la ley de acoso sexual, la reforma previsional y bono por hijo, la ley de igualdad de remuneraciones, postnatal de 6 meses, ley de cuotas, aborto en 3 causales, ley nacional del cáncer, ley Gabriela, pago efectivo de pensiones de alimentos, ley Karin, entre otros. Además de ser parte de los dos gobiernos de Michelle Bachelet, la primera presidenta de Chile.

A veces olvidamos todo lo que hemos construido, y creemos que hay temáticas que son solo de un sector, pero lo cierto es que la DC ha sido fundamental en los avances de los cuales las mujeres chilenas hoy podemos sentirnos orgullosas.

En este aniversario es indispensable sentarse a revisar los logros, pero sobre todo ser oposición firme a cualquier intento de retroceso. Eliminar el programa de mujeres rurales, no es sólo eliminar un beneficio social fundamental, sino borrar un legado de más de 30 años.

Buscar obstaculizar la implementación del aborto en 3 causales, por medio de triquiñelas crueles y cuando la mayoría de las mujeres que abortan es por inviabilidad fetal, es querer retroceder en un acuerdo ciudadano con amplia mayoría. No nos sorprende de un gobierno de ultraderecha que es parte de una agenda cultural internacional que busca coartar los derechos de las mujeres.

Aún tenemos muchos temas pendientes por avanzar: la igualdad salarial no es una realidad, el delito más cometido en chile es el de violencia intrafamiliar (VIF), la violencia política digital es mucho más fuerte en mujeres que en hombres, y el desempleo afecta más a las mujeres jóvenes. Estos son algunos de los muchos desafíos pendientes; con ello podemos ver que no hay espacio para retroceder.

Estos días de reflexión en torno a un nuevo año más de vida que la ciudadanía le permitió celebrar a la DC, reflexionamos desde la inspiración de su historia que debe convocar a un futuro con rostro de mujer.