Sólo cuando emerge a la luz la corrupción, la politiquería barata saca la voz y denuncia estos hechos como insólitos e impropios. ¿Cuántos delitos que no conocemos se mantienen perfectamente escondidos?
El señor ministro de la Vivienda expresó: "Lo que ocurre es que algunas fundaciones contrataban personas que se iban a trabajar al ministerio para efectos de hacer un seguimiento a los proyectos".
No señor ministro, no algunas fundaciones, sino las corruptas y oportunistas que se crean para robar y malversar el dinero de todos los chilenos. En cuanto a lo que yo conozco, Paternitas, y otras tantas que trabajamos duramente para conseguir peso a peso y dar cuenta del mismo con transparencia absoluta, esas prácticas son inexistentes.
Le pido a usted, señor ministro, que sea preciso y riguroso cuando se refiera a estos hechos. De no ser así, mañosamente y como voladero de luces, extiende un manto de duda sobre aquellas instituciones que han dado muestras por años de honestidad y probidad.