El Estrecho de Magallanes y la soberanía chilena

En los últimos días se dio a conocer una lamentable información que, aunque ocurrida en enero pasado, recién salió a la luz. En un hecho que no es de extrañar, autoridades navales argentinas insistieron en que la zona de la boca oriental del Estrecho de Magallanes les pertenece, algo que no corresponde, pues se encuentra completo bajo soberanía chilena.

¿Por qué no es de extrañar? Aunque pasen los años, siempre encontramos menciones al mismo caso en diferente forma: boca oriental del estrecho, hito 1, espacios compartidos, son algunos de los hechos y conceptos altamente cuestionados desde Chile pero que en Argentina vuelven a reiterarse.

Si hacemos un poco de historia, la discusión por el estrecho comenzó con la instalación del Fuerte Bulnes, donde Chile hizo ocupación efectiva de sus espacios vacíos -un elemento básico de geopolítica- ante los intereses de potencias como Gran Bretaña y Francia. Este hecho, ocurrido en 1843 no fue respondido por Argentina sino hasta 1848, cuando se menciona explícitamente en el discurso que Juan Manuel de Rosas realizó ante los congresistas.

La "colonia de Magallanes" siguió su curso con fondos chilenos y luego, tras su traslado a Punta Arenas, se comienza a consolidar como el eje geopolítico de la región. Aunque algunos intelectuales argentinos trataron de cuestionar la soberanía chilena en las primeras tesis de límites, estas fueron respondidas desde Chile y ratificadas en el Tratado de 1881, el Estrecho de Magallanes era de soberanía chilena. Eso se mantuvo inalterable en el siglo XX, cuando tras la crisis del canal de Beagle, el Tratado de Paz y Amistad de 1984 ratificó nuevamente la misma posición.

Sin embargo, en Argentina siguió apareciendo el Estrecho en las discusiones. Cuando se realizaron los mapas de la plataforma continental -que fueron criticados desde Chile- se establecía una enorme zona marítima que bloqueaba el estrecho y se posicionaba inclusive hasta la Antártica. Posteriormente, la Política de Defensa en 2021 hablaba de este paso como "espacio compartido", algo que fue tajantemente negado por nuestro país, ya que nunca se ha acordado algo de esa especie, e incluso en 2023 se construyeron instalaciones militares argentinas cercanas al Hito 1, pero con una parte sobre territorio chileno, algo que fue reclamado y posteriormente desmantelado. Ahora, vemos nuevamente como en 2026 el contraalmirante argentino Hernán Montero vuelve a mencionar la boca oriental del estrecho.

Esto es una muestra de que este tema sigue siendo de interés por parte de Argentina, pues constituye una de sus pretensiones geopolíticas de más larga data, presente en varios momentos de su historia independiente, desde la colonia en el Fuerte Bulnes hasta la actualidad. El Estrecho de Magallanes siempre ha sido chileno, algo que se ha ratificado en instrumentos bilaterales en diferentes momentos de su historia, pero además es una herramienta clave mirando hacia el futuro. Si consideramos el cambio climático y las sequias que ha enfrentado el Canal de Panamá, Chile posee bajo su control la gran vía de comunicación que une al Atlántico con el Pacífico, algo que será de interés geopolítico en el siglo XXI.