Magallanes, presente y futuro

Cuando uno menos se espera, vuelve a aparecer otra vez. Magallanes, el fin del mundo, la zona más austral de nuestro país vuelve a ser nuevamente foco de atención por parte de los noticieros. Las desafortunadas palabras del brigadier general y jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, generaron reacciones en nuestro país, ya que habló de "soberanía" en espacios que son exclusivamente chilenos, alegando derechos en el Estrecho de Magallanes.

Sin embargo, el estrecho se encuentra solo en manos chilenas, y así lo reconocen varios tratados, incluso el que puso fin a la controversia del Beagle, el Tratado de Paz y Amistad de 1984.

Sin duda, esto no es un problema nuevo. Se arrastra desde hace años y vuelve a aparecer de vez en cuando, especialmente por que el estrecho de Magallanes y el paso Drake (que también fue mencionado) claramente son de interés geopolítico para Argentina: solo nos basta recordar la política de defensa de 2021 que establecía "zonas compartidas" en áreas de soberanía chilena, como el estrecho.

Los reclamos por la boca oriental, la presencia de mapas que bloquean los espacios marítimos chilenos (como la Argentina bicontinental y los alegatos sobre la plataforma continental) además del llamativo "error" en la construcción de las instalaciones del sector del hito 1 -que habían sido realizadas en territorio chileno-, solo son una parte de un largo problema que demuestra que, aunque existan acuerdos y tratados, en ciertos sectores del otro lado de la cordillera no se ha abandonado del todo las pretensiones en torno a la imagen de bicontinentalidad y acceso a los dos océanos, algo que no se puede hacer porque Magallanes es chileno.

Peor aún, si sumamos los enormes desafíos que se vienen para el canal de Panamá, que nuevamente está siendo afectado por una sequía de proporciones por la falta de agua dulce en los ríos que lo alimentan debido al fenómeno del Niño, solo nos demuestran que aumentarán las presiones geopolíticas sobre la única vía natural que comunica ambos océanos, que se encuentra en manos chilenas.

Magallanes es una muestra de ello: no solo es presente, sino también futuro, en el que Chile debe mantener sus derechos soberanos en una ruta vital para el comercio mundial.