No basta con votar

Nunca me ha gustado hablar de mi vida personal, pero dado la intensidad que ha generado el tema de la despenalización del aborto en nuestro país, compartiré con ustedes una “anécdota” que tiene relación con el tema en cuestión.

Cuando mi madre supo que estaba embarazada, uno de los ginecólogos a los que visitó le recomendó hacerse un raspaje uterino, puesto que tenía un quiste, lo que inevitablemente generaría una pérdida  natural.

Pese a la recomendación del especialista, mi madre decidió esperar al médico que la había atendido en los partos anteriores,  ya que con él tenía una relación más cercana y de confianza.

Cuando llegó de su viaje a Francia, el doctor Luis Tisné, desechó el diagnóstico de su par, indicando que ese quiste, sería eliminado al momento del parto. “Ese quiste saldrá con dos pies y dos brazos”, sostuvo el médico.

En ese entonces, mi madre le prometió al Dr. Tisné que si todo salía como él lo había previsto, su primogénito llevaría el nombre de él en su honor.

¿Saben quién ese quiste? Sí, quien les escribe, Roberto Luis Fantuzzi Hernández.

Quiero dejar en claro que con esta historia no quiero declararme defensor acérrimo del aborto – aunque quizás teóricamente debería serlo-, ya que estoy totalmente a favor de las tres causales que regulan  el aborto en nuestro país. ¿La razón? Soy un convencido de que la mujer tiene el derecho a decidir y no que otros decidan por ella.

Con esta iniciativa no se está obligando a las mujeres a abortar en caso de que cumplan con alguna de  las causales, pero sí les da la opción de elegir. Además, les aseguro que aquella que tenga sus valores y creencias claras no interrumpirá su embarazo, pero no podemos obligar a que todas actúen del mismo modo y menos criminalizar este acto.

Ahora, no puedo negar que me preocupan las posturas manifestadas por algunos congresistas durante el debate, principalmente porque sus planteamientos carecen de una base intelectual sólida, sobre todo, si consideramos que estos tienen estudios superiores, lo que les da una ventaja para que sus ideas sean fuertes, defendibles y claras, pero finalmente, terminan ridiculizando un tema de tanta relevancia para el país.

Que se va acabar la Teletón, que “el aborto es como la esclavitud”, que “una mujer violada no está en libertar de pensar libremente”, que “solo una maquinación intelectual es capaz de decir que la mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo”, son sólo algunas de las frases que por un momento pensé que eran broma.

Esos mismos que hoy quieren suprimir sus libertades, en meses más andarán tras sus votos, pues al parecer el derecho a elección solo “vale” cuando el beneficio es para un lado y no de carácter transversal.

Está bien que no todos pensemos igual, pero hay maneras de saber manifestar nuestros puntos de vista, siempre que se hagan con respeto y no se recurra a ejemplos básicos y pobres para tratar de “convencer” al otro de que tenemos la razón.

Otro de los argumentos que resaltó durante los últimos días es el que indica que “las mujeres tienen derecho para cortarse las uñas o para hacerse un tatuaje, pero con una vida es distinto”. ¡No me dejó de asombrar! Siendo que eso es algo propio del derecho del cuerpo del ser humano y no en específico de la mujer.

Con estas declaraciones, ciertos personajes dan a entender que para ellos la mujer no tiene poder sobre su cuerpo, suponiendo su irracionalidad.

Si hay algo que genera un encendido debate en nuestro país históricamente han sido los temas valóricos, llegan a tal nivel de discusión, que todos los actores sociales salen a dar su opinión al respecto. Economistas, políticos, empresarios, psicólogos, etc. Todos se han manifestado frente a este proyecto. Si hasta el ministro del Interior se ha referido al tema.

No podemos negar que todos creen tener la verdad absoluta ante el aborto, pero si queremos avanzar como país debemos también otorgar a las mujeres la capacidad de elección, esa que por años no fue tomada en cuenta, esa que por años fue callada y que hoy, muestra luces de ser modificada.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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