Con los pies en la Tierra

A medida que avanzan los tiempos relativos en que vivimos por lo menos los que cuentan para la raza humana son cada vez mas cuesta arriba.Es como una historia de nunca acabar que en tiempos pasados vivimos primero en los árboles y de ahí pasamos a las cavernas o fueron en tiempos simultáneos, no lo sabemos con precisión.

Que en ese tiempo los que miraban hacia lo que llamamos cielo veían lo mismo que nosotros o al menos en apariencia similar. Hoy en día con los avances que para nosotros son muchos, aún seguimos muy lejos de poder comprender el conjunto del sistema donde estamos insertados siguiendo el curso de la especiación que es el que ha permitido que perdure la vida tal como la conocemos , adaptándose a los cambios y flexibilizando el modelo de reproducción para poder competir y mantenerse en el sistema de modo de perdurar.

En lo macro los avances en general del mundo a vista de las coordenadas biológicas para no tener que entrar en detalle son más bien pocos.Desconocemos cómo funciona nuestro propio sistema vital en sí y en relación a lo que nos rodea.

Hace unos 10 años recién se ha logrado secuenciar nuestro Genoma y poco a poco se va avanzando en las diferentes líneas de investigación para dilucidar los mecanismos que permiten nuestro sistema de vida tal como lo percibimos ahora. Que van desde la formación del primer halo de vida contenido en el cigoto hasta la muerte pasando por el desarrollo de tejidos y órganos hasta llegar a comprender los mecanismos que rigen el funcionamiento de cada uno de ellos.Unido a las patologías que nos afectan o al funcionamiento errático de mecanismos basales a nivel celular y de tejidos. Todo guiado y conducido por la apoptosis hasta donde la conocemos, que es la muerte celular programada.

Y en esta zona del conocimiento ha habido avances que hoy hacen que podamos vivir de una manera más saludable. Sin embargo, el tiempo de residencia sobre el planeta casi nunca sobrepasa más de 140 años en algunas escasas regiones.

Todo esto me preocupa y los años de laburo en el área del conocimiento me hacen cada vez más optimista pero de ninguna manera reduce el estar alerta porque aun estamos muy lejos de comprender la vida en el conjunto de interacciones.

Ahora si miramos el firmamento a lo que yo os invito que hagáis, siempre las preguntas son aún mayores y de difícil respuesta.

El tiempo de duración de nuestra galaxia es algo que no nos debería preocupar porque no hay ningún ser humano que pueda tener noticia hasta el momento de donde estamos y hacia dónde vamos y si en el curso de nuestras vidas vamos a poder constatar si hay otros seres similares a nosotros que nos acompañen en esta aventura.

Si me lo preguntáis creo que debo ser afirmativo, la mínima lógica nos da las luces: sí, seguro que hay muchos más seres iguales a nosotros que tienen una vida similar a la nuestra en el Universo.

Si aceptamos que todo lo observable con nuestros limitados ojos e instrumentos tuvo su origen en el Big-Bang, situado en esta silla de observador sobre este pequeño planeta Tierra no me queda más que analizar lo que nos pasa y hacia donde poder ir en los tiempos futuros, los nuestros, no los de Einstein.

Soy optimista de verdad pienso que si yo hoy día me pongo manos a la obra para construir otro tipo de sociedad, en unos 700 años , en el 2713 de nuestra era, esas generaciones deberían vivir con menos sobresaltos que yo hoy día.

El planeta cuenta con un sistema de producción primaria donde participan la luz solar que permite generar mediante la fotosíntesis la biomasa y esta a su vez permite que otros seres vivos consuman esa biomasa vegetal y generen biomasa animal.

Y alrededor de estos dos grandes procesos se generen microorganismos capaces de degradar a unos y otros desarticulando lo que conocemos como cuerpos para reiniciar los ciclos vitales. En general, nuestro mundo es una historia de interacciones entre lo que llamamos seres vivos y lo inorgánico o inanimado que también juega su papel en el macrosistema Tierra.

Como todo está gobernando por leyes que nos superan en nuestra condición de planeta hay otros tipos de energía que también participan y una parte importante de los fenómenos que nos rigen están participados de la energía que juega un papel importante dentro del planeta y fuera de el .

Los seres humanos se organizaron en sociedades y adoptaron las formas y figuras que nuestras luces de inteligencia nos permiten ver en el sistema que nos contiene. Para sobrevivir necesitamos de la energía y estamos obligados a trabajar.

El sistema nos obliga a trabajar, un sujeto pasivo frente a la naturaleza está destinado a morir. Y es aquí donde comienzan los grandes problemas que tienen las sociedades humanas actuales. El trabajo nos genera bienes de todo tipo, todos son de sobrevivencia sobre la superficie sólida del planeta; por el momento, sociedades desarrolladas bajo el agua lo que llamamos ríos y mares prácticamente no hay, tampoco en el aire.

Entonces el espacio para el establecimiento de la especie es más o menos un cuarto de la superficie del planeta.

Y en la medida que nuestro cerebro nos proporcione conocimiento cada vez podemos vivir más tiempo en este espacio vital cuyos rangos son muy estrechos. Y aquí es donde comienza el gran drama, como nos organizamos durante casi dos millones de años.

Al comienzo como éramos pocos se siguió la estructura piramidal de la mayoría de las especies. Dos condiciones: ser fuerte y ser listo para mandar en la manada. Y esto hacía que el clan de ese individuo tuviera cuotas de poder en la organización social.

Por una razón muy sencilla hoy en día producto de la evolución cuando nos pusimos en dos patas dispusimos del gen aspm que descubrió mi gran y querido amigo Pedro Ripoll en el cerebro de una mosca del vinagre Drosophila melanogaster y ese incremento de la masa encefálica generado por mutaciones acumuladas en ese gen durante unos 18 millones de años nos permitió ponernos en pie e ir adquiriendo modelos de organización social superiores al de otras especies y dominar, detonándose lo que conocemos como explosión demográfica.

Esto que en un principio fue un tremendo bien y nos permitió crecer y expandirnos, con una alta tasa de reproducción por toda la superficie terrestre,de repente colmó el aforo por un lado y por otro los grupos más fuertes que formaban castas, generación tras generación, dijeron somos los amos y yo no voy a ir a labrar la tierra, para eso están los demás.

Y este principio de sumisión generó sociedades de señores y siervos en proporciones casi insoportables.

Y como por desgracia la madre Natura- tan sabia ella -siguió administrando la inteligencia al azar y en los siervos había individuos tan inteligentes o más que en la fracción de señores, simplemente por cuantía.

Esto con el andar de los tiempos generó tremendas revoluciones, la rebelión de los esclavos comenzó hasta donde conocemos con Espartaco en la Roma de los Césares y siguió cada cierto lustro de años con enfrentamientos masivos, porque los señores también formaron y pagaron a otros seres humanos para defenderse de estos levantamientos sociales dándoles armas terroríficas para mantener la sumisión.

En algunas extensas zonas ganaron los siervos y montaron un sistema de nivelación en la repartición del esfuerzo del trabajo, mientras en otras extensas zonas se impulsó un falso desarrollo con la adquisición de conocimiento que permitió el uso de las tecnologías para optimizar el trabajo con máquinas y la producción tanto de las materias primas como de los productos elaborados por la tecnología.

Y así surgió un área capitalista que tenía su patio trasero en aquellos países de menor desarrollo que disponían de materias primas que ellos las compraban a bajos precios y daban a cambio algunas de las maravillas de la tecnología sobre todo a grupos que mantenían el poder político en esas zonas.

En el otro lado con ese conocimiento, en las zonas de influencia socialista se avanzó en una serie de áreas que dieron como resultado la mejora de vida en viviendas, alimentación, salud, educación, etc., pero el otro sistema aun seguía por delante dando eso mismo a su gente de manera más desigual, pero siempre tratando de demostrar que en esas zonas los seres humanos eran más libres.

Ya no había un Estado que organizaba y mandaba y había que ir a cubrir puestos de trabajo a donde hacían falta. Y la zona capitalista vendió a las sociedades el modelo.

No importa que haya gente que en tu país o región, no tenga acceso a esos adelantos pero tú individualmente puedes tenerlos porque aquí no hay ningún tipo de regulación.Y además podrás llegar a la casta de los Señores y dominar como ellos, solo tienes que ascender en la cúpula económica, esa ha sido la zanahoria en los tiempos pretéritos.

Los que repartían por igual o tratando de igualar cada vez perdieron adeptos y hoy en día hay pocas regiones o países que mantengan este tipo de modelo político.

El punto crucial de esta compleja historia es que lo que llamamos materias primas no son infinitas, el suelo, los hidrocarburos fósiles, el agua dulce, la energía atómica, tienen un tiempo de caducidad.

Y las energías alternativas no son suficientes para mantener las tendencias de producción que permitan atender a una población de humanos con el sistema que sea, de más de seis mil millones de personas.

Teniendo claro que hoy en día con la distribución desigual de la riqueza hay más de mil millones, casi un quinto de la población mundial, que no recibe bienes sociales y es muy grave en alimentación y salud, de educación, ni siquiera la vamos a mencionar.

Hay un factor que se llama pobreza que es estar bajo el nivel mínimo de sobrevivencia donde estos mil millones están instalados y son de difícil rescate porque el sistema tal como está diseñado no lo permite.

Se rompería el modelo de señores y siervos y generaría enfrentamientos fratricidas.Por lo que decía antes, la inteligencia esta distribuída al azar en la raza humana y esas personas se dan cuenta que están siendo puestas en una condición infrahumana.

La gran idea es como salir de este círculo vicioso, esperar que lleguen los momentos del exterminio de los unos sobre los otros o buscar formulas que permitan corregir el factor de la distribución racional del esfuerzo del trabajo.

La gran pregunta es: ¿esto es posible? Yo digo en este momento en que estamos que sí. Sí, es posible buscar este equilibrio cuidando no destrozar el planeta llevándolo a puntos de catástrofe irreversibles.

Y es buscando a partir de la inteligencia los modos y la forma de distribuir la riqueza de manera racional para poder sobrevivir sobre este planeta, el no hacerlo, nos llevará irremediablemente a la desaparición como raza humana en un tiempo no largo o en su defecto, producto de la destrucción de las sociedades, los que sobrevivan solo tendrán miseria humana.

En nuestra historia siempre hemos buscado demonios de todo tipo para culparlos de nuestro propio demonio interior que no somos capaces de vencer.

Hasta donde podemos ver hay tres pilares sobre los que se asienta cualquier desarrollo sostenible: la educación, la salud y la investigación. Sociedades plagadas de enfermos e ignorantes nunca prosperaron sobre este planeta.

Como todos sabéis yo en el Chile de 1973 ya viví esta misma historia, allí fue cruenta y brutal, aquí no sé como va a ser pero de momento en este caso los “mercados” están en la misma línea ideológica de actuación para conseguir un resultado similar.

Lo que si os puedo transmitir es una evidencia, vamos en el camino de la autodestrucción lo que demostraría que el incremento de la masa encefálica conseguido por la vía evolutiva no habría servido para nada.

Yo hago un llamado, aun es tiempo, a detener esta brutalidad y ponerse a trabajar en un nuevo modelo de sociedad más amigable con las condiciones del planeta, Tierra.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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