Humedales y vivienda: la necesidad de planificar con base en evidencia

A partir de las declaraciones del ministro de Vivienda, Iván Poduje, se ha vuelto a abrir la discusión sobre el déficit habitacional en Valdivia y la existencia de los humedales, lamentablemente bajo una óptica de confrontación y falta de precisión técnica. Como Centro de Humedales Río Cruces consideramos necesario utilizar la evidencia disponible para continuar esta conversación.

Primero, es importante constatar que según el inventario de la comuna, los humedales cubren el 16% del territorio. Si bien es una cifra mayor comparada con otras comunas, dista mucho de ser el 100% que algunos sugieren para justificar la edificación en zonas de riesgo.

Construir infraestructura de uso permanente -como viviendas- sobre humedales rellenados conlleva a una serie de riesgos latentes. El suelo saturado de agua tiene una respuesta impredecible ante movimientos telúricos, aumentando la posibilidad de licuefacción, que es el fenómeno geotécnico en el que suelos saturados pierden resistencia durante sismos, comportándose como líquidos y provocando fallas estructurales.

A esto se suman problemas de salubridad por el traspaso de aguas servidas y la acumulación de gases por procesos anóxicos bajo el relleno. El agua tiene memoria y siempre buscará retomar sus cauces naturales, lo que suele producir daños en viviendas inundadas, con gran impacto en las personas que las habitan.

Por otro lado, la historia desmiente la narrativa de algunas personas que indican que los humedales se crearon en 1960 tras el terremoto. La presencia de humedales en la zona que hoy llamamos Valdivia data de más de mil años, interactuando en continuo con asentamientos humanos desde la cultura pitrén hasta la llegada de los colonos europeos. El terremoto de 1960 expandió algunos, pero no los generó.

Los humedales son también infraestructura natural poderosa para el drenaje urbano y un activo paisajístico que aumenta la plusvalía y la calidad de vida. Una ciudad moderna y resiliente no es la que lucha contra su geografía, sino la que planifica con ella para garantizar viviendas seguras y dignas para sus habitantes.

Somos la primera ciudad humedal de Latinoamérica, lo que fortalece el atractivo de Valdivia como una de las mejores ciudades para vivir y visitar en Chile, y que ha sido elegida como la más hermosa y con mejor calidad de vida (ranking 2024-2025) precisamente por su entorno natural donde destacan sus humedales como los ríos navegables, generando una alta valoración turística.