¡Viva el lucro, la equidad y la libertad!

Chile se ha vuelto culturalmente miserable, a tal punto que el lucro ha perdido toda su riqueza de significado para conservar sólo el sentido monetario o pecuniario.Lucro es toda ganancia que se adquiere por una acción.

Así el cansado que se acuesta y duerme a concho busca la ganancia en la reparación de las fuerzas, el ánimo y el bienestar. Dice Cristo “felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados”, es decir felices los que invierten esperanzas, energía y tiempo buscando la justicia, los que buscan como ganancia la justicia, los que buscan ganar en santidad.

Hay lucro espiritual, moral, estético, en salud, en calidad de vida, en felicidad, en conocimiento, en información, en calidad y riqueza de redes sociales, en fraternidad, en paz, en armonía, en solidaridad, etc.

El lucro y su búsqueda es una de las fuerzas más fuertes para la superación del ser humano. Chile ha sepultado todas estas ansias de felicidad y las ha sacrificado por una sola: la búsqueda del dinero- placer-poder. Reina Mamón en Chile.

Contraponen los amamonados neoliberales para justificarse, que es un contraste entre la libertad y la equidad. Los de derecha liberal y neoliberal enfatizan la libertad (no dicen pero asumen que es la individual) y dicen que los de izquierda, socialistas o comunistas enfatizan la equidad social.

Ellos están por privilegiar la libertad. Se demuestra que nuestra cultura es paupérrima y reduccionista. No se dan cuenta, o no quieren hacerlo, que el problema primero es de justicia distributiva de los grados de libertad ¿para qué?, precisamente para lucrar en todo el sentido de la palabra.

Hay una desigualdad e inequidad espantosa de los grados de libertad en Chile frente a la cual la desigualdad del ingreso es casi la nada misma.

Vea Ud. la posesión de capital o de propiedades, examine el acceso a la información privilegiada, vea la posibilidad de hacer negocios, examine la riqueza e importancia socioeconómica de las redes sociales, vea el acceso al poder, etc.

El pobre-pobre no tiene grados de libertad, no le queda otra que trabajar en lo que puede, ser explotado al máximo sin poder reclamar y consumir lo que le permite su exiguo salario en mercados y supermercados que él no puede ni siquiera elegir ya que está restringido en sus desplazamientos y hablamos de más de la mitad de la población de Chile.

Plantear un régimen socio-político-económico basado en la libertad humana con tal desigualdad en los grados de libertad es una broma no sólo cruel y de mal gusto, sino sarcástica que esconde el desprecio que una clase auto-considerada superior tiene por los desposeídos precisamente de los grados de libertad.

Es el “noble” hablándole al “perraje” y sonriéndose al decir que ¿porqué reclamar? si somos igualmente libres, pero ¿de qué libertad nos está hablando? La equidad no restringe la libertad, al contrario, la equidad es la única garantía de un óptimo despliegue y uso de la libertad en aras de un desarrollo armónico. De otra forma el crecimiento y desarrollo es desigual. Los obesos crecen y crecen, pero mórbida e inarmónicamente.Chile es un obeso mórbido.

Los teólogos teóricos del origen del régimen capitalista neoliberal se enfrentaron con la inequidad evidente de la sociedad en que vivían. Ésta los desarmó, no se atrevían a plantear un régimen estratificado entre ricos y pobres, entre poseedores del capital explotadores y trabajadores explotados, basando la economía en el sistema capitalista-liberal.Entonces recurrieron a un subterfugio teológico: Dios creó la desigualdad que se observaba y ésta debía así ser aceptada por todos.

Todo esto empezó 200 años antes que Marx; la explotación es una figura bíblica de recurrencia permanente, incluso está en el Decálogo “No oprimirás (otra versión dice no despojarás) a tu prójimo ni lo explotarás. El salario del jornalero no pasará la noche contigo hasta la mañana siguiente” (Lev 19,13).

Es estéticamente finísima la Biblia en esta figura del salario durmiendo con el explotador y no con el trabajador, su justo propietario. ¿Cuantos empresarios difieren el salario con el fin de ganar intereses de uno o más días y así dar un salario devaluado con ese poco pero crucial tiempo? Esta parte de la Biblia rige para judíos, cristianos e islamitas, pero al mirar parece que en su gran mayoría no se observa.

Los estudios genómicos son lapidarios en contra de la posición neoliberal y capitalista. De 1.000 nucleótidos los seres humanos tomados de a pares compartimos, a lo menos, 995 y sólo 5 a lo más son distintos.

Tatita Dios (o la Naturaleza) nos hizo en promedio 998 por mil iguales y 2 por mil diferentes. No tan sólo entre seres humanos somos fundamentalmente iguales, somos 99% iguales a los chimpancés y antropoides, 60% iguales a las moscas.

Los genomas muestran la enorme fraternidad universal de los seres vivos en su materia nuclear como es su ADN.

El ser humano o vive en fraternidad comunitariamente compartiendo todo con todos equitativamente en armonía sustentable con el ecosistema o habrá guerra y terror indefinidamente ya que alguien se estará apoderando desproporcionadamente de la riqueza dada o producida por todos en forma equitativa y quitando esa proporción a otros.

La evolución y los estudios genómicos han venido a darle una ayuda teológica profunda a todas las religiones; es una lástima que casi todas ellas los hayan condenado en un principio, pero se están dando cuenta que fue un mal negocio.

Cuando el lucro monetario destruye a todos los otros lucros privando a la sociedad de su libertad de buscarlos y conseguirlos llegamos a una cultura fea, paupérrima, chata, putrefacta e insoportablemente aburrida y deprimente.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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