Campaña presidencial: la necesidad de un enfoque integral de cuidados y prevención

La carrera por llegar a La Moneda ya comenzó. Día a día se conocen nuevos detalles sobre los abanderados, sus posibles equipos de campaña y la expectativa sobre sus líneas programáticas. A pesar de haber candidatos de todos los espectros políticos, un tema se repite indistintamente del color político: la seguridad.

No es de extrañar. Según los resultados de la Encuesta Urbana de Seguridad Ciudadana, en 2023 se registró 90,6% de percepción de inseguridad, un máximo histórico. Independientemente de si esas cifras se condicen con la realidad o no, el temor de chilenos y chilenas es suficientemente real como para aunar esfuerzos que recuperen su confianza en las instituciones y las personas.

Probablemente, uno de los marcadores más alarmantes sea el aumento de jóvenes involucrados en delitos, registrando más de 36 mil causas, durante 2023, con adolescentes de entre 14 y 17 años señalados como protagonistas. Además, datos relativos entregados por el Ministerio Público, indican que se trata también de un escenario más violento. ¿Las causas? Fuentes expertas indican mayor disponibilidad de armas y drogas.

En este sentido, la mayoría de los discursos que oímos habitualmente, no solo en Chile, sino en todo el mundo, se orientan casi exclusivamente hacia un enfoque punitivo. De hecho, países que promueven como proyecto de Estado la persecución y encarcelamiento de jóvenes ante cualquier sospecha de acto delictivo, se muestran como un gran y efectivo ejemplo a seguir.

Si bien estas medidas pueden entregar resultados en el corto plazo, no necesariamente cumplirán a futuro. No solo eso, el costo que tiene para el Estado impulsar una política de este tipo puede significar la disminución en la entrega de otros servicios igualmente necesarios.

Un plan de seguridad nacional que entregue respuesta a distintos desafíos debiese contemplar un robusto abordaje preventivo. Diversos estudios han demostrado que un enfoque integral puede ser mucho más efectivo que solo aplicar medidas de control, sanción y castigo. Invertir en apoyo al cuidado y en la promoción de habilidades parentales ha demostrado ser eficaz en prevenir conductas disruptivas en adolescentes, mejorando la comunicación con sus padres y cuidadores, y generando un mayor compromiso de las comunidades escolares y vecinales.

En esta época de campañas electorales se abre la oportunidad de dar cabida y amplificación a debates nutritivos que permitan consolidar un proyecto común que, más allá de la orientación política, ponga las necesidades de las familias al centro, entregando herramientas para que la seguridad y la confianza avancen de la mano, junto al desarrollo de niñas, niños y adolescentes.

Desde Facebook:

Guía de uso: Este es un espacio de libertad y por ello te pedimos aprovecharlo, para que tu opinión forme parte del debate público que día a día se da en la red. Esperamos que tus comentarios se den en un ánimo de sana convivencia y respeto, y nos reservamos el derecho de eliminar el contenido que consideremos no apropiado