Los resultados del último Imacec han sido ampliamente comentados en el debate público. Con una contracción económica del -0,3%, y guardando las distancias, Chile vuelve a tener un primer trimestre negativo después de cinco años, cuando en 2020, con una compleja combinación de estallido social e inicios de la pandemia por Covid-19, hubo una brusca reducción de 3,5%. La cifra aparece en un contexto de incertidumbre internacional por la guerra en Irán y el shock de precios asociado al alza en el petróleo, algo preocupante para un país que -de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Empleo- tuvo un aumento de 3,3% en personas desocupadas, llegando a una tasa de desocupación de 8,9% en el período enero-marzo 2026.
En este escenario, una de las responsabilidades del Estado en sus diferentes niveles es dinamizar la economía y generar condiciones para el desarrollo productivo. Lo anterior requiere, en un país tan extenso como el nuestro, que cada territorio impulse sus ventajas comparativas. Precisamente por ello, el acuerdo "Chile por Chile", que tuvo lugar el pasado 30 de abril en Puerto Natales, no sólo es una señal de dinamismo, sino de la construcción de una hoja de ruta y un modelo de gestión.
La iniciativa, que convocó a los gobiernos regionales de Los Lagos, Aysén del General Carlos Ibáñez del Campo, y Magallanes y la Antártica Chilena, además del gobierno central, busca mejorar la conectividad y la soberanía en la Macrozona Sur Austral, reduciendo la dependencia tanto de rutas argentinas como de transporte marítimo. Bajo una lógica de coordinación de niveles del Estado, y con un propósito transversal, "Chile por Chile" demuestra que las regiones tienen la capacidad de movilizar agendas estratégicas concretas para dinamizar la economía en tiempos que así lo demandan.
Frente a los desafíos de un mercado global incierto, un país de economía abierta como el nuestro debe ser capaz de identificar los puntos neurálgicos que impulsen su desarrollo.
En nuestra Macrozona Sur, industrias consolidadas como la salmonera o la turística, así como otras incipientes o potenciales, requieren condiciones y soportes habilitantes. De eso se trata "Chile por Chile", de eso tratan las responsabilidades de los gobiernos regionales: de liderar el desarrollo de nuestras regiones. Hay buenas señales desde el sur.