La forma en que clasificamos las especies para entenderlas y estudiarlas ha cambiado mucho a lo largo del tiempo. Al principio, los griegos distinguían solo dos reinos: los que no se movían y los que reaccionaban a estímulos externos. Desde entonces, los criterios han ido variando, pasando de clasificaciones basadas en la anatomía o en características físicas a las actuales, que también consideran aspectos genéticos, evolutivos y moleculares. Estas aproximaciones han ido de la mano del descubrimiento de fósiles y el entendimiento de estos en el contexto histórico de la vida de la tierra(1).
Aunque parezca un tema lejano, las clasificaciones sí son importantes. Nos ayudan a ver patrones, relaciones y continuidades, incluso cuando las conclusiones resultan incómodas. Un buen ejemplo son los dinosaurios. El término "dinosaurio" lo acuñó en 1842 el anatomista británico Richard Owen y significa "lagarto terrible". Las primeras descripciones de estos animales aparecieron entre 1822 y 1824. Por sus características, ese primer nombre y la descripción encajaban bastante bien con esta especie extinta(2).
Los primeros seres que hoy llamamos dinosaurios provienen de ramas de reptiles que dominaron la Tierra hace millones de años y que presentaban tamaños muy variados: algunos eran enormes y otros, pequeños(3). En realidad, los dinosaurios no eran totalmente distintos de los reptiles, sino reptiles con ciertas características especiales y, de hecho, convivieron con otros reptiles gigantes y más pequeños(4). Pero, ¿qué los hacía diferentes? Una serie de características los diferenciaban, tenían las patas bajo el cuerpo en vez de a los lados como los lagartos, dos aberturas detrás de los ojos y estaban completamente adaptados a la vida en tierra(5).
Hasta mediados del siglo pasado, se creía que los dinosaurios habían desaparecido por completo durante la gran extinción del Cretácico. Durante ese tiempo, y casi hasta finales del siglo XX, se pensaba que las aves descendían de antepasados que se habían separado de una rama de los dinosaurios(6). Más tarde, se aceptó que descendían de ellos. Hoy, el consenso científico va más allá: las aves no solo descienden de los dinosaurios, sino que son dinosaurios(6)(7). Son el grupo que sobrevivió a la extinción. Caminan en dos patas, tienen plumas y algunas estructuras anatómicas que recuerdan a sus antiguos parientes terópodos(8). La taxonomía moderna dejó de lado en parte las características que recuerdan y ahora usa un enfoque filogenético: si un grupo incluye a un ancestro, también debe incluir a todos sus descendientes. Por eso, dejar fuera a las aves de los dinosaurios no tendría sentido. En resumen, aunque a algunos no les guste, aunque ya no tengan dientes enormes ni persigan jeeps en películas, las aves siguen siendo dinosaurios. Así que, si parece dinosaurio, tiene características de dinosaurio y cumple con la definición, entonces es un dinosaurio. El resto, como dicen los futboleros, "a la FIFA".
En política pasa algo similar. El auge actual de las ultraderechas genera una incomodidad similar. Muchos prefieren creer que estos fenómenos son totalmente nuevos y que no guardan relación con experiencias del pasado, y nuestro país con las castas de candidatos alemanoides no ha sido la excepción(9). Sin embargo, las similitudes existen, aunque sean incómodas. El ascenso de Hitler no fue casualidad. Surgió tras una profunda crisis económica, a raíz de la Primera Guerra Mundial y de la caída de Wall Street en 1929, en un contexto en el que la clase política estaba desprestigiada y dividida. Hitler consiguió millones de votos al presentarse como un líder fuerte que podía salvar Alemania, restaurar la economía, devolver el orgullo nacional y combatir enemigos internos, como los comunistas, y externos. Además, prometía acabar con las humillaciones internacionales impuestas tras la Primera Guerra Mundial: hacer de Alemania una gran potencia otra vez. Su discurso se basaba en promesas simples y muy emotivas, usando metáforas, que en chileno llamamos a las mentiras y buscando culpables en gobiernos anteriores, judíos, comunistas y políticos tradicionales(10).
En Chile también se observan elementos de esa lógica. El actual Presidente surgió de una ciudadanía que castigó promesas incumplidas y se presentó como el salvador capaz de reconstruir un país que, según él, estaba en crisis. Prometió restaurar el orden, perdido por el aumento de la delincuencia, la que incluso ha empeorado; enfrentar enemigos ideológicos, con su constante lucha contra el Partido Comunista, defender una supuesta identidad nacional amenazada, promoviendo la expulsión masiva de inmigrantes. Con un discurso que responde, en el fondo, a una estrategia antigua y conocida(11). Además, mantiene un clima de caos en la opinión pública, para que la gente no vea lo que realmente hace el gobierno, y que hoy se vuelve un libro de metáforas. Un libreto que incluye "si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan", ante lo cual Goebbles se sentiría honrado(12).
Esto no quiere decir que toda la derecha sea nazismo, así como no todos los reptiles son dinosaurios. Pero negar las similitudes estructurales cuando aparecen ciertos patrones tampoco ayuda mucho. Por eso, las categorías importan, ya que nos permiten reconocer patrones, aunque a veces las sociedades no quieran aceptar ciertas definiciones porque las consideran exageradas. Pero tanto en la ciencia como en la política pasa algo parecido: si parece dinosaurio, actúa como dinosaurio y tiene la estructura de un dinosaurio, probablemente lo sea, o sea, un "neodinosaurio". Aunque ahora tenga plumas y no hable alemán, sino en Tchileno.
(1) Los cinco reinos (de los seres vivos) ya no son cinco
(2) El hombre que inventó la palabra dinosaurio
(3) Dinosauria
(4) Dinosaurios
(5) Qué es un dinosaurio y en qué se diferencia de otros reptiles prehistóricos
(6) De los dinosaurios a las aves: la evolución de las plumas
(7) Cómo los dinosaurios se encogieron y se convirtieron en aves
(8) ¿Por qué dicen que las aves son dinosaurios?
(9) Razones del auge de la neoultraderecha: Una aproximación
(10) Hitler llega al poder
(11) Botkast
(12) Sobre «los 11 principios de la propaganda nazi desarrollados por Joseph Goebbels, hoy vigentes en las fake news»