Pandemia Covid-19 y lecciones político-económicas y genómicas

Corona virus causa dolor y sufrimiento, pero es providencial para recordar a la humanidad que debe ser tal y funcionar fraternal y solidariamente si no quiere destruirse.

Covid-19 es democrático e igualitario, ataca a reyes, empresarios, pordioseros, a todos los géneros, posiciones ideológicas, religiosas y políticas. Nos enseña equidad y justicia al menos en su distribución, aunque no es tan así como veremos.

He insistido varias veces que el sistema capitalista y especialmente el neoliberal están obsoletos desde hace más de un siglo y, no son abandonados.

Profeticé en varias columnas que un cataclismo o epidemia o crisis económica desnudaría a este sistema y lo mostraría como impotente y obstructivo frente a esas eventualidades. Mis vaticinios se han cumplido en parte desafortunadamente en parte afortunadamente. Desafortunadamente por el sufrimiento y muerte a su paso. Afortunadamente porque obliga a la humanidad a unirse en la igualdad, fraternidad y libertad (que puede) y replantearse el vivir en una sociedad equitativa frente al poder, la propiedad, el conocimiento, el acceso a las riquezas, redes sociales y bienestar humano.

Espero que esta unidad no se quede aquí e inaugure y continúe una nueva forma de ser de la humanidad, porque es uno de los tantos cataclismos que le esperan. Afortunadamente diría Darwin porque seleccionará en contra a los sensibles al virus y a favor a los que lo resisten y quedan con inmunidad para este y en menor grado para otros virus similares.

La humanidad ha empezado a enfrentarse a la necesidad que los gobiernos confisquen bienes necesarios para su subsistencia, Presidentes que confiscan mascarillas y exámenes, frente a otros que le ponen precios máximos. Pero se confiscan también camas privadas y se abre la posibilidad de confiscación de riquezas acumuladas en bancos.

Empresarios riquísimos chilenos con fortunas de miles de millones de dólares se unen para donar 40 mil millones de pesos para insumos sanitarios, lo que equivale a menos 1% de sus fortunas.

La riqueza que tienen ha sido producida por  la humanidad en su trabajo incesante, pero no ha sido retribuida totalmente a los trabajadores de la humanidad y una parte, no muy grande, se ha acumulado en los bolsillos de los ricos, de acuerdo a las constituciones y leyes que así lo permiten o incluso lo fomentan y mandan.

Por eso el recelo que en una crisis mayor, una hambruna o pandemia más grave, esas fortunas les sean confiscadas. Dan soluciones contingentes y dicen que hay que olvidarse de las ideologías o posiciones políticas y tomar medidas prácticas. Las soluciones prácticas al ser equitativas no siguen la ideología desigual o inicua del sistema capitalista neoliberal, es decir son anticapitalistas. El pragmatismo es también una ideología.

Como todas las medidas que se tomen tienen fundamentos y consecuencias concretas distribucionales y condicionan el futuro, no hay medidas a-religiosas, an-ideológicas, a-políticas, a-sexuadas, a-sépticas, a-pánticas (pantos = todo). En realidad este pragmatismo socio-económico ya existe en Corea del Sur, Singapur y otros países de Asia, en que las medidas son independientes de las posiciones políticas y en donde las izquierdas, centros y derechas son irrelevantes o impertinentes.   

He insistido que el único sistema que permite el progreso de la humanidad es el cooperativo, fraterno, comunitario, comunero o como Ud. quiera llamar pero en el que la propiedad, poder, distribución de las ganancias, etc., sea equitativo y determinado por todos.

Se habla de los sistemas verticales donde no hay equidad en estos aspectos y hay un patrón, rey, noble, tirano, oligarcas,  una o pocas personas determinan la suerte y la vida de muchos.

Los sistemas horizontales son regímenes equitativos no hay superiores e inferiores; sí hay decisiones tomadas por unos pocos, esos pocos son o elegidos o seleccionados como los mejores para esos cargos en concursos y criterios transparentes fijados por la comunidad, es decir coincide esto con el Estado, como organización del bien común de un pueblo.

Creo convencidamente que el sistema de propiedad está también obsoleto y vemos que se construye no para vender departamentos sino para solo arrendarlos. Esto lo descubrieron los Amerindios y todas las religiones, nadie puede apropiarse indefinidamente de nada porque todo pertenece a Dios y debe ser repartido equitativamente entre los seres humanos. No es posible apropiarse de la madre tierra o de la sangre (agua) del pueblo, esto es un crimen. Fíjese el problemita que tiene la nueva Constitución, porque la actual borra la existencia de los Amerindios como pueblo autónomo.

Covid-19 no es tan democrático, científicos chinos han comunicado que ataca más y es más grave en los individuos de grupo sanguíneo A, los del grupo O estarían mejor defendidos de la infección y gravedad clínica.

Interesante, si es cierto; los Amerindios eran todos O a la llegada de los españoles, el grupo A lo trajeron los europeos. Más interesante aún es que el grupo A se concentra en los estratos socioeconómicos altos y el O en los bajos.

Los grupos B y AB son neutros al respecto. En este caso el pueblo que tiene más genoma amerindio mientras más bajo es su estrato socioeconómico está más defendido genéticamente pero más susceptible ambientalmente.

Hay más Covid-19 en los barrios ricos, también porque viajan más.

Hay varios sub-tipos del O y podrían ser distintos en Europa y en Asia.Es fascinante que los Amerindios proceden de la misma rama humana que originó a chinos y coreanos.

Covid-19 ha votado Apruebo.

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Manola Robles es editora de opinión en Cooperativa.cl mrobles@cooperativa.cl
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