Geociencias, Estado y gobernanza

Las geociencias deben aportar lo que la sociedad demanda en relación con: abastecimiento de materias primas, conocimiento y gestión de recursos de agua, planificación, diseño y construcción de obras civiles, lucha contra el cambio climático y potenciación de energías limpias como la geotermia. Los recientes deslizamientos de tierra nos dicen que estamos en una grave falta y hemos perdido el tiempo.

Se ha puesto de manifiesto la importancia del estudio de procesos geológicos y riesgos asociados: deslizamientos, hundimientos, erosión, sismicidad, vulcanismo, inundaciones, etc., que suponen amenazas causando víctimas y destrucción de bienes e infraestructuras. Desarrollo y creación de iniciativas relacionadas con contribuciones de la geotecnia implicarán para Chile mayores y mejores beneficios sociales y económicos. Una de las mayores riquezas de cada país son sus recursos naturales y el cuidado de su territorio, patrimonio único e intransferible que el Estado tiene la obligación de conocer y gestionar en el marco de un modelo sostenible en lo social, ambiental y económico. En este sentido, sería necesario que las administraciones públicas apoyaran y elaboraran nuevas políticas de investigación para una adecuada gobernanza.

Los recursos hídricos constituyen un bien básico para personas, agricultura, industria y medio ambiente. La gestión de recursos de agua debe sustentarse en el conocimiento de la correcta delimitación y caracterización de masas de agua, su adecuada protección y relación con ecosistemas y zonas húmedas, contemplando la influencia del cambio climático.

El incremento del uso de energías limpias y renovables requiere el aprovechamiento de recursos geotérmicos. La realización de adecuados estudios geológicos-geotécnicos en proyectos de infraestructuras supone una mejora en la relación coste-beneficio de obras de las Administraciones Públicas. La importancia de los estudios geológicos y geotécnicos en la edificación se ha contrastado recientemente por la influencia que el tipo de terreno ha tenido en la gravedad de los daños producidos por los terremotos. Sería deseable que estudios geológico-geotécnicos, incluidos los que forman parte de los proyectos de edificación y construcción, fueran visados para la seguridad del ciudadano.

Chile es un país que dispone de una infraestructura geológica básica y se espera que pronto el Estado lo dote de un Servicio Geológico Nacional dentro del Ministerio del Interior. Son importantes los estudios geológico-mineros, hidrogeológicos, geotérmicos y sobre riesgos naturales realizados, así como la base de datos disponible. Se puede decir que nuestro país dispone del conocimiento inicial mínimo de su territorio para aplicar en beneficio del desarrollo económico, social y medioambiental de los ciudadanos, por ser de utilidad en obras civiles, en gestión de recursos hídricos, ordenación del territorio, explotación y gestión de recursos mineros, aprovechamientos energéticos, protección de los suelos, fenómenos sísmicos y estudio del cambio climático.

Singular atención merece el conocimiento que proporciona esta información sobre los procesos geológicos, de cara a la prevención de desastres naturales por deslizamientos, desertización, inundaciones, sismicidad, volcanismo, etc. Nuestra vida está ligada al planeta Tierra y cuando este se conoce y sabemos cómo se comporta, tenemos oportunidad de aprovechar sus recursos y también de protegernos frente al peligro de algunos de sus procesos, de forma que no culpemos a la Naturaleza de accidentes o desastres naturales, cuando se dispone del conocimiento de gran parte de los procesos que generan esas amenazas. Hay que recuperar el tiempo perdido para lograrlo.